Antu está cada vez más charleta, y aparecen exclamaciones muy simpáticas, a saber:
¡Ay Dios! (usado siempre que algo la fastidia ^^)
¡Pucha! (Cuando algo se le olvidó o le salió mal)
¡Qué loco! (cuando algo le causa gracia)
¡Pefecto! (siempre utilizado para alentar a su hermano)
¡Qué feo! (a modo de reto, robado de su señorita)
...
Y luego si escucho otra la agrego ^^
martes, 22 de diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
¿Cómo van esas compras?
jueves, 30 de julio de 2009
ME DESPIDO .......GRACIAS MAMISTICA¡¡¡

Hola chicas¡¡¡
Este es mi ultimo post, como mama invitada del mes, y quiero agradecer el que me hayan invitado, la pase genial , me encanto poder mostrarles en resumen un poco de mi vida como mama, las que leyeron el primer post , saben por lo que pase para ser mama pero , creo que si tuviera que vivir todo de nuevo, con tal de tener a mi princesita , lo pasaria gustosa otra vez.
No se, si la vida me dara la oportunidad de un segundo bebe, pero ya me siento totalmente bendecida.
Jamas hubiera imaginado esto de tener un blog, si me lo contaran hace dos años , no lo creia, pero realmente, me hace feliz saber que del otro lado, hay otras mamas, con vivencias, iguales o diferentes pero de cada una nos nutrimos, y aprendemos , nos acompañamos, estamos como digo a tan solo un clik de distancia.
Gracias a cada uno que tuvo su tiempo y amabilidad de leerme, me encanta este intercambio de mamas de diferentes lugares, no importa el sitio donde estemos creo que nos une algo en comun y eso se llama AMOR , por nuestros hijos¡¡¡
Les doy las gracias y les digo hasta siempre chicas , nos encontramos en nuestros blog para seguir compartiendo¡¡¡¡¡¡
sábado, 25 de julio de 2009
TERCER POST EN MAMISTICA ........ETAPA DEL JARDIN

HOLA MAMUCHAS¡¡¡¡¡ Hoy les queria contar un poco sobre el fascinante mundo del jardin de infantes, es una etapa maravillosa, que disfrute muchisimo ¡¡¡ Pude participar en obritas de teatro, cantarles a las maestras, bailamos con las mamas musica de otra epoca, realmente me ayudo mucho a soltarme , a quitar un poco esa timidez y prejuicios que uno tenia, con mis kilitos a cuestas porque soy la tipica mamucha gordita, nunca pense que me iba a soltar tanto , pero claro que es lo que uno no hace por un hijo no??? Recuerdo el primer baile fue , hacer una coreo con una cancion de Pan Am , no pueden imaginarse la cara de Agustina, al verme aparecer, disfrazada y pintada jajajaja, fue incomparable esa cara de asombro total, como diciendo............ es mi mama???? jajajajaa Le doy gracias a la vida el poder compartir todo eso, y les doy como consejo , que siempre que puedan participen , acompañen desde esas cosas a los pekes, son momentos unicos chicas, incomparables, y aunque a veces ellos les pongan cara como de nada, por dentro estan orgullosos de esa mama ¡¡¡¡¡¡¡ Extraño muchisimo esa etapa, no porque crecen ellos y se nos van de las manos si no porque comapartimos momentos lindisimos y me toco un grupo de gente con una calidad humana extraordinaria en ese jardincito, hoy en dia me queda como legado , la amistad que tenemos un grupo de mamas que si bien cada nene fue a otro colegio, el grupo se consolido y seguimos siendo amiguisimas, de juntarnos en mates, salidas, etc Gracias por leerme a todas , a mi me encanta participar en esto que es MAMISTICA¡¡¡¡ UN BESO CHICAS¡¡¡.
lunes, 13 de julio de 2009
Segundo post...........hoy mis primeros pasos con la maternidad

Hola mamuchas ¡¡¡¡¡¡ primero quiero agradecer el que me hayan recibido tan bien en el post anterior ,un gusto enorme realmente siempre digo que este intercambio es maravilloso¡
Hoy queria hablarles un poco de mis primero pasitos por la maternidad, todavia recuerdo, el dia en el que por fin¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ habia traido a mi gordita en brazos, a nuestra casa, fue un momento unico de mucha emocion y mezcla de sensaciones , que la verdad siguen intactos como el primer dia.
Pero con el correr de los dias no fue tan facil, uno idealiza mucho la llegada de un bebe con que todo sera color de rosa, y les aseguro que para mi , los primero meses no lo fue¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Primero , ya no volvemos a dormir jamas ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ jajajaj y si dormimos a cuenta gotas, Agus era un bebe que demandaba muchisimo, era de comer mucho pero ....nunca se llenaba, y por eso cada dos horas, queria tomar pecho y ese fue el peor momento chicas les aseguro, la pase mal mal realmente.
Yo como todas , hice ansiosa junto a mi marido el curso de preparto, el cual estuvo genial , aprendimos,nos divertimos , y me sirvio para afrontar algunos mieditos,se hablo sobre lactancia, pero........ahi me detengo, a contarles mi experiencia.
Al principio, los primeros 3 dias, tomaba bien el pecho, yo tenia leche, no era una vaca lechera como otras mamas, pero venia aumentando super bien, el tema es que ella con el correr de lso dias demandaba mas, y parecia que no se llenaba nunca, y mi error un poco fue no habea escuchado a mi intuicion, y hacerle caso a rajatabla de lo que en el curso me decian, porque alli nos recalcaron todo el tiempo , el darle "solo pecho" , que si no le das pecho, despues se acostumbra a la mamadera y no te toma mas, y lo principal es la leche materna, en una palabra, MAMA QUE DA MAMADERA , MALA MADRE, jajaj si no se rian pero fue un poco asi como me lo hicieron sentir y yo mama primeriza , queria estar en todos los detalles para que esa crianza fuera maravillosa y sin errores, algo imposible, que solo con el correr de los años vamos viendo, esto es prueba y error chica no somos PERFECTAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
La nena claro, lloraba , y lloraba no dormia, y entre mi cansancio, el no dormir como lo hice durante 8 años , sin problemas, los horarios, sufri un stres tan grande, no les digo que llegue a la depresion post parto pero estuve cerca, encima haciendome camino sola, porque con mi mama no podia contar mucho, trabajaba y no podia estar conmigo lo suficiente, y con las personas quizas tocaba el tema, todas habian dado de maravillas el pecho, o sea que peor me sentia, y si me llegue a sentir asi , MALA MADRE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y asi pasaron dos meses , hasta que llegue al borde de la infeccion en mis pechos, y ahi dije basta¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ me mentalize, me ayudo mucho mi marido en ese tema, llamamos al medico, le explique que Agus lloraba que se quedaba con hambre, y el me sugirio entonces pasar a la leche SANCOR BEBE , y chicas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ les aseguro que volvi a vivir¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ no solo ella dormia un poco mejor , digo un poco porque durante unos meses dormia de a ratitos igual, pero yo la notaba como mas tranquilita, y yo estando mejor , mas tranquila y sin dolor, se lo reflejaba seguro a ella.
Despues , siguio creciendo, era una nena de muy buen comer, con decirles que tenia 3 kilos y pesaba 8700kg, jajjaj si , recuerdo que el medico me decia, si no nos habiamos equivocado en los meses que ella tenia, porque siempre parecio un bebe mas grande ¡¡¡¡¡¡¡
Crecio sana, sanisima , ni un resfrio , nada, solo los tipicos empachos, que siempre gracias a Dios habia una tia cerca curandolos , ( con cinta y oracion) , salio con nosotros a todos lados, me la llevaba a hacer las compras, cero problema con eso , nos manejamos rebien¡¡
Po r eso , desde mi experiencia les digo , hagan el curso, es necesario, util, pero tengamos cuidado y llegado el momento siempre, siempre¡¡¡¡¡¡¡¡ sigan su instinto de mama, yo me equivoque al pensar que si no daba pecho , era una mala madre o hacia las cosas mal, lo intente, le di dos meses, y hasta ahi llegue, pero siguio con su mamaderita, luego se le agrego comida, y crecio igual de fuerte y sana, no sirve de nada, a veces seguir los mandatos, porque lo esencial es que ellos nos vean tranquilas, bien, porque eso les transmitimos, y les aseguro que ellos son una esponjita chicas, absorben todos nuestros estados de animo.
No quiero decir con esto no a la LACTANCIA, porque es lo mejor para un bebe, la leche materna, pero si no podemos tampoco se acaba el mundo .
No se si tendre otro bebe , pero les aseguro que este tema lo encararia de otra manera¡¡¡¡¡¡¡
Nuevamente gracias por leerme¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
UN BESO A TODAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡
sábado, 4 de julio de 2009
HOLA A TODAS¡¡¡¡ MI PRIMER POST EN ESTA CASITA
Quiero empezar , agradeciendo la invitacion a este maravillos blog , el cual sigo y me enorgullece poder postear durante el mes de julio , y asi poder traerles un poquito de mi historia como mama..........
Voy a empezar presentandome, me llamo Silvia, soy mama de Agustina, de seis añitos , mi princesa , y la que cada mañana ocupa mi primer pensamiento....
No me fue facil ser mama, fue una lucha, que me llevo mas o menos 8 años, como la mayoria me case, espere unos años , mas o menos tres hasta que un atraso , y la prueba de evatest mediante, confirmaron la noticia..... mi primer embarazo¡¡¡¡¡¡¡¡ hubo nervios, emocion mucha , pero .......... lamentablemente, esa felicidad fue postergada, ya que a los dos meses, tuve la perdida de tal embarazo... realmente no fue nada lindo de pasar , y por si fuera poco, tres dias despues de esa perdida tuve una de las peores noticias de mi vida, precisamente fue un 24 de diciembre, visperas de navidad, mi abuela fallecia..............¡¡ Fue un año duro de llevar , pero a pesar de mi tristeza jamas baje los brazos..
A los dos años mas o menos, decido volver a quedar embarazada, realmente, jamas tuve problemas para quedar, y volvian entonces las ilusiones , las fantasias, los proyectos, y esta vez todo indicaba que eran por partida doble, porque segun la ecografia eran mellizos¡¡¡¡¡¡¡ se imaginan cuando nos dieron la noticia?? enseguida pensamos, y bueno , es la revancha por el que perdimos.......pero , como al mes comenze con las malditas perdidas, que me llevaron a un reposo de un mes, hasta que en la ecografia siguiente, las malas noticias se hicieron presente nuevamente....... el embarazo estaba detenido¡¡¡¡¡¡
No podiamos creerlo, habia hecho todo al pie de la letra, y me habia vuelto a suceder lo mismo que en el anterior, llegaba al segundo mes de gestacion y quedaba todo detenido¡¡¡¡¡
No puedo explicar con palabras , el sentimiento de ese momento, la angustia, las culpas , todo pasaba por mi cabeza , ademas no solo me esperaba un nuevo duelo si no la angustia de pasar por una situacion horrible , una internacion de urgencia por negligencia medica, que no quiero ahondar en detalles para no hacer tan extenso e relato y no aburrirlas.
Entonces deje pasar un tiempo, me puse en manos de un profesional que me recomendaron y con tranquilidad comenze a hacer una rutina de estudios bien a fondo, completos, para llegar al origen del problema, y ver la causa de mis perdidas.
Todo salia mas que perfecto, todo¡¡¡ era en ese momento la persona mas sana sobre la tierra, y no habia indicios , de que algo pudiera obstaculizar el sueño de ser mama, para peor quedaba sin problemas embarazada¡¡
Entonces , acordamos con mi medico el volver a intentarlo y asi fue................, quedo nuevamente sin problemas, pero..........otro fracaso y ya iban tres¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Decidi entonces, no pensar mas, desistir de la idea de ser mama, realmente si bien era un sueño , tampoco era una obsesion y tenia bien claro que si no se daba era por algo.
Pero no descartaba la posibilidad de una adopcion , de ser mama no biologica, pienso que si tenemos ese amor de mama que se lleva dentro, podemos volcarlo de mil maneras y hay tantos chiquitos para poder brindarles amor¡¡¡¡¡
Entonces me relaje, un poco, en ese momento , enferma mi suegra , y durante dos años casi me aboque a su cuidado, a llevarla a medico, ocuparme de ella totalmente, ya que era una persona que necesitaba cuidados constantes, los ultimos tiempos no fueron faciles, vivia de internacion en internacion , y necesitaba toda nuestra atencion, mi marido unico hijo, para colmo , les aseguro una situacion nada facil¡¡
Lamentablemente mi suegra fallece un 1 de junio , situacion que nos dejo muy tristes, sobre todo a mi marido, ver que perdia el ultimo integrante de su familia , ya que años atras perdia tambien a su papa, pero ......... yo siempre digo que la vida da revancha, y se aproximaba para nosotros , una nueva vida.....
E l 19 de julio , a poquito mas de unmes de perder a mi suegra, me hago el cuarto evatest de mi vida¡¡¡¡¡¡¡ y la sorpesa fue POSITIVO¡¡
Les juro, ni bien le comento a mi marido y en un ataque de llanto miedo y demas sentimientos , me repetia, NO , OTRA VEZ NO, NO QUIERO PASAR POR ESTO OTRA VEZ¡¡¡¡
y entonces le dije que me llevara , a la iglesia SAN RAMON NONATO, siguiendo el consejo de una tia mia, alla fuimos, evatest en mano y llorando todo el camino , e cual era bastante largo, al menos en ese momento parecia queno llegaba mas.
Entre a la iglesia, todavia recuerdo la sensacion que tuve..... entre llorando, les juro no veia a nadie , se me cruzaba la gente y yo me sentia invisible, llegue hasta la imagen del santo, lo toque, y me fui a un banco a llorar , solo lloraba, y pedia y me repetia, OTRA VEZ NO SEÑOR¡¡¡¡
Les aseguro que me cuesta seguir el post, ya las lagrimas me ganaron, como cada vez que recuerdo el hecho.............
Abandone la iglesia y trate de dejarlo en manos de Dios, sabiendo que si el queria , se iba a dar¡¡¡
Nuevamente, con mi medico , hicimos estudios de rutina, reposo, hasta que ....... ya era hora de la primer ecografia.... momento decisivo ya que en los anteriores embarazos en las ecografias se veia la gestacion detenida, entonces era duro de enfrentarla, el fantasma de la perdida rondaba otra vez en mi cabeza, no les puedo explicar como pase esos dias ¡¡¡¡¡¡¡¡ fue terrible
Pero la suerte esta vez estuvo de nuestro lado, cuando vimos esa semillita, ese poroto como digo yo latiendo.............. no se fue... magico, un instante unico un regalo del cielo, el milagro que tanto le pedi a SAN RAMON NONATO¡¡¡¡¡¡¡¡
Recuerdo el salir de la clinica despues de la eco, subir al auto y llorar como dos nenes con mi marido y nos repetiamos.. es la vieja que nos mando este milagro¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y de ahi en mas, todo vino mas que perfecto, embaraza hermosisimooooooo, que pude disfrutar solo a partir del quinto mes, bueno un poco por los miedos que tenia yo , por los fantasmas de la perdia , pero que en mi caso despues de lo vivido eran normales¡¡
Y llego el gran dia , un 17 de marzo del 2003, con un parto normal , tercer pujo, y conpapa presenciando el parto llego nuestro solcito¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ nuestro milagrito, mi oportunidad de amigarme con la vida , mi sueño hecho realidad, mi motivo de vivir¡¡¡¡¡¡
La vida da revanchas, siempre¡¡¡ y lo digo en todo sentido, todo llega en un momento justo , creo que AGUSTINA debia llegar en el momento mas triste para nosotros , para traernos un poco de familia, y llenar el vacio y la tristeza de la perdida de mi suegra, al menos para mi marido qeu fue quien mas la sufrio, aunque fuimos papas algo grandecitos, yo 38 y mi marido 49 , les aseguro que volveria a vivir cada momento por los que pase, cada angustia, cada perdida , por tenerla ¡¡¡¡
Espero no haberlas aburrido, agradezco mucho el estar aca brindando mi testimonio y les dejo una fotito de mi princesita AGUSTINA....
GRACIAS POR LEERME¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
miércoles, 1 de julio de 2009
Mamística de Julio '09
Con ustedes una gran seguidora de Mamística: Silvia. La conocí a partir de sus comentarios a este blog y me encanta leer su blog. Como muchas, yo tengo muchas ganas de saber más sobre ella, asi que estoy ansiosa que empiece!
Gracias Silvia!
¿Cómo ves al padre de tu hijo?

Como vieron en unas entradas atrás, me preocupa mucho mi rol de madre. Ser madre es una gran responsabilidad y pretendo hacer lo mejor posible... y a partir de ahí nace mi pregunta: ¿Qué espero de mi marido, como padre?
Siempre vi a Andrés como un gran padre: se preocupa por la seguridad de sus hijos, es sumamente atento a las necesidades que se presentan y los pone en primer lugar siempre. El día que lo vi tomar a Antara en brazos definitivamente me enamoré de él.
Yo de mi marido espero que acompañe, que me ayude, que camine a mi lado... y quizá que me critique un poco menos ^^
Y ustedes?
martes, 30 de junio de 2009
Premio Mamadera de Oro - Junio '09
Simplemente, gracias. Fue maravilloso para mi leerte este mes, y me encantaría repetirlo. Ya te volveré a invitar.
Porque sin duda desde el momento de tu parto demostraste ser una mamá especial, fuera de serie... te otorgo humildemente la mamadera de oro
Besos y hasta pronto!
Hasta pronto
Ha sido muy bonito poder compartir un trocito de mí con vosotras. Compartir mis preocupaciones y una de las vivencias más importantes de mi vida.
Ha sido muy dulce ver los comentarios, el apoyo, el cariño.
Ha sido muy enriquecedor conocer otros puntos de vista y otras formas de hacer las cosas.
Ha sido muy agradable sentir que otras mujeres esperan leerte.
Ha sido conmovedor sentir esta acogida.
Ha sido maravilloso encontrar nuevas cyber-mamás, nuevas cyber-amigas.
Gracias a todas las que me habeis leido. Gracias a todas las que habeis comentado. Gracias a todas las que habeis venido a visitarnos a nuestro blog. Gracias a todas las que habeis compartido opinones y consejos conmigo. Gracias a todas las que me habeis hecho sonreir con vuestras palabras. Gracias a todas las que habeis abierto para mí un trocito de vosotras.
Gracias Gisela por esta oportunidad de aprender y compartir. Gracias por ofrecernos este espacio cada mes para enriquecernos unas a otras. Gracias por ser tan comprensiva y paciente. Gracias, amiga. Y no te sientas mal por no ser SuperMamá. Ninguna lo somos. Ninguna sabemos que será de nuestros hijos ni si lo que intentamos enseñarles y hacer por ellos saldrá como preveemos que salga. Pero lo que sí debemos tener claro es hacer las cosas con amor, con todo el amor que tenemos para ellos porque solo haciendo lo que el corazón te dice, ya tienes un gran camino hecho. Núnca seremos SuperMamá, núnca tendremos paciencia infinita, siempre un buen día y palabras solo de amor: somos humanas; tampoco podremos evitar que sufran, que se equivoquen: es su camino; pero estaremos ahí para tenderles la mano y acunarlos en nuestro regazo, como cuando son pequeños.
Eres una excelente mamá. Ten fe en tí misma y en tus hijos. Lo que hagas de corazón no puede estar mal y reza a Dios para que los cuide y los proteja.
Gracias, amigas y hasta pronto.
viernes, 26 de junio de 2009
Como hacer...
Mamis, tengo un problema: me siento mala madre... No hay caso, lo intento, intento ver lo bueno, pero no se...
Me siento una fracasada. Me da mucha tristeza sentirme asi. Estoy perdida, y el hecho de no tener una mamá para que me guie, o amigas cercanas que estén en mi situación, logra que me siento un sapo de otro pozo, sola y haciendo cosas a los ponchazos.
Cómo hago para darme cuenta que voy bien, que no estoy creando mosntruos, que no estoy tan equivocada? Pueden decirme algo para que me sienta mejor?
Me siento una fracasada. Me da mucha tristeza sentirme asi. Estoy perdida, y el hecho de no tener una mamá para que me guie, o amigas cercanas que estén en mi situación, logra que me siento un sapo de otro pozo, sola y haciendo cosas a los ponchazos.
Cómo hago para darme cuenta que voy bien, que no estoy creando mosntruos, que no estoy tan equivocada? Pueden decirme algo para que me sienta mejor?
sábado, 20 de junio de 2009
Mis amigas, mis hermanas
Hace días que busco inspiración o algo que contar pero, sin darme cuenta, lo que realmente buscaba es cómo contar lo que me pasa.
Llevo días triste por algo que, en verdad, es una bendición.
Durante toda mi vida busqué gente con la que sentir algo especial, amigas "para siempre", pero esto no llegaba y sufrí mucho por ello. Pero cuando el Islam entró en mi vida lo hizo como un soplo de aire fresco, algo que me quitó muchos pesos de encima y me lavó con agua limpia y clara. Junto con todo eso me trajo 4 personas maravillosas: mis amigas, mis hermanas.
Ninguna musulmana, todas conversas casi a la vez. 5 corazones movidos por lo mismo. ¿Os imaginais lo que puede llegar a unir eso? Fue una étapa taaan especial de mi vida... Con ellas al lado todo era más fácil, todo más bonito.
Yo me casé pronto y me quedé a vivir aquí en Barcelona. Ellas estuvieron una temporada viviendo también aquí. Pasamos nuestro primer Ramadán, nuestras primeras aventuras en tarikat y como musulmanas. Cada vez más unidas por dentro pero más separadas por fuera.
Ahora dos de ellas en Valencia, una en Alemania con su bebé de 4 meses y otra, que dió a luz hace casi dos meses, en San Sebastian.
Es normal que cada una tome su vida, que el tiempo nos situe en un extremo diferente, pero las echo tanto de menos...
Fui la primera en casarme y ser mamá por lo que no podían entender realmente como me sentía pero, aún así, estaban ahí. Siempre han estado ahí y sé que siempre lo estarán.
Ahora mismo tengo los ojos cristalinos y es que las necesito mucho. La Vida ha unido nuestros corazónes de una manera tan fuerte que los kilómetros no hacen huella; las pequeñas discursiones se evaporan; la ausencia de voz no hace eco.
Ojalá las tuviera cerca para mirarlas a los ojos y darles un abrazo. Entonces, nos sentaríamos en algún banco de un bonito parque y, con nuestros bebés en brazos, nos reiríamos como lo hacemos siempre que estamos juntas. Ojalá...
Llevo días triste por algo que, en verdad, es una bendición.
Durante toda mi vida busqué gente con la que sentir algo especial, amigas "para siempre", pero esto no llegaba y sufrí mucho por ello. Pero cuando el Islam entró en mi vida lo hizo como un soplo de aire fresco, algo que me quitó muchos pesos de encima y me lavó con agua limpia y clara. Junto con todo eso me trajo 4 personas maravillosas: mis amigas, mis hermanas.
Ninguna musulmana, todas conversas casi a la vez. 5 corazones movidos por lo mismo. ¿Os imaginais lo que puede llegar a unir eso? Fue una étapa taaan especial de mi vida... Con ellas al lado todo era más fácil, todo más bonito.
Yo me casé pronto y me quedé a vivir aquí en Barcelona. Ellas estuvieron una temporada viviendo también aquí. Pasamos nuestro primer Ramadán, nuestras primeras aventuras en tarikat y como musulmanas. Cada vez más unidas por dentro pero más separadas por fuera.
Ahora dos de ellas en Valencia, una en Alemania con su bebé de 4 meses y otra, que dió a luz hace casi dos meses, en San Sebastian.
Es normal que cada una tome su vida, que el tiempo nos situe en un extremo diferente, pero las echo tanto de menos...
Fui la primera en casarme y ser mamá por lo que no podían entender realmente como me sentía pero, aún así, estaban ahí. Siempre han estado ahí y sé que siempre lo estarán.
Ahora mismo tengo los ojos cristalinos y es que las necesito mucho. La Vida ha unido nuestros corazónes de una manera tan fuerte que los kilómetros no hacen huella; las pequeñas discursiones se evaporan; la ausencia de voz no hace eco.
Ojalá las tuviera cerca para mirarlas a los ojos y darles un abrazo. Entonces, nos sentaríamos en algún banco de un bonito parque y, con nuestros bebés en brazos, nos reiríamos como lo hacemos siempre que estamos juntas. Ojalá...
martes, 9 de junio de 2009
El milagro de la vida
Y como lo prometido es deuda, aquí les dejo el relato de mi parto. Lo escribí tres semanas después de haber dado a luz, en plena cuarentena, en plena batalla emocional, sumida en la montaña rusa que eran mis días...
Por como acabó todo me sentía mal, muy mal y cuando por fin lo plasmé tal y como lo recordaba, me di cuenta de lo bonito que había sido.
¡Disfrútenlo!
Cómo nació Ahmed Nur (miércoles, 20 de Agosto del 2008)
A mitad de agosto me fui unos días a Elche a pasarlos con mi familia en una casita que tienen en una urbanización. Allí, fuera de la ciudad, se suele estar más fresco y tranquilo y pensé que me vendría bien.Llegué el viernes 15 por la noche y pensaba irme el siguiente miércoles, pero al final el lunes decidí comprar mi billete de vuelta para el martes porque tenía ganas de volver.Había tenido alguna contracción muy poco molesta esos días pero nada extraño. Yo me sentía más nerviosa pero suelo estarlo cuando viajo sin mi marido y las molestias que me iban surgiendo las achacaba a que ya estaba en el 8º mes y era normal.Al final, en el tren de vuelta a Barcelona que quería coger, solo quedaba un asiento: el mío. Y me marché a casa. Los preparativos con mi familia para cuando, supuestamente, volviéramos unas semanas después seguían en pie sin que nadie sospecháramos nada de lo que iba a suceder.
El viaje en tren fue tranquilo y bien (mejor que el de ida) y al llegar mi marido estaba desecho en mimos conmigo. En casa ya estaba más tranquila.
Esa noche la pasé un poco rara, ya que tuve como 4 contracciones más molestas pero no fui consciente hasta que me desperté y las seguía teniendo muy de vez en cuando. Todo me sonaba así que empecé a mirar en libros y revistas y le dije a mi marido “creo que esto puede ser para tirar el tapón mucoso”. En todos los sitios decía que era algo gelatinoso y rosado con tiñas rojas y yo esperaba ver eso, pero lo único que vi fue flujo marrón oscuro. Pensé “en horas o días lo tiraré”. Visto que la cosa podía empezar y que, según libros y revistas, a las primerizas les puede pasar semanas antes del parto, le dije a mi marido que si tiraba el tapón podía ponerme de parto en cualquier momento y que estaría más tranquila estando en Elche ya, cerca de Acuario. Así que empecé a pensar en irnos un par de días más tarde y comencé a preparar cosas (puse una lavadora con ropita del bebé, mantitas, sabanitas y un bolso).
La mañana pasó y, como se acercaba el mediodía, me puse a hacer la comida. Entre tanto algún mimo con mi marido pero cada uno llevaba su marcha. Yo seguía teniendo contracciones cada mucho y estaba atenta al flujo pero nada rosado ni rojizo aparecía.
Después de comer me tumbé en el sofá como de costumbre y me puse a ver la tele. Las contracciones no paraban, es mas, cada vez me molestaban un poco más pero no me planteé nada raro. Sobre las 7 y media de la tarde, me puse una peli de video para ver si podía relajarme y olvidarme de las molestias (El Príncipe de Egipto, una peli que me da fuerza y seguridad y me ayuda siempre a conectar conmigo misma) pero no tuvo mucho éxito. Las contracciones empezaban a doler un poco y no podía estar sentada sin más viendo la tele, así que a las 8 me fijé en el relojito que había en la pantalla de la tele y me di cuenta que las contracciones venían cada 5 minutos justos. Mirándolo desde fuera pienso “¿cómo es que no le dije nada a mi marido para hacer algo?” pero es como si, a partir de ese momento, alguien desconectara la parte racional de mi cabeza y me metiera en un planeta paralelo en el que solo existíamos las contracciones y yo. Dejé la peli puesta y primero me fui a la habitación de mi bebé. Me puse a cuatro patas en la moqueta y después de rodillas. Allí pasé un par de contracciones pero después me fui a mi habitación y me tumbé en mi cama. Desde ese momento, no la dejé.
Fui pasando el dolor de las contracciones de rodillas en la cama, moviendo la cadera y, entre ellas, acostada de lado intentando descansar un poco. En un rato, mi marido vino a buscarme y, al verme así, no se lo que pensó pero le pedí que se quedara y me masajeara la parte baja de la espalda mientras estaba acostada.
Pronto me quede sola y las contracciones eran cada vez más dolorosas. Entre ellas ya no había tanto tiempo y apenas podía relajarme o echarme en la cama.Mi marido desapareció y, aunque en ese momento ni me paré a pensar en ello, recuerdo que estaba hablando por teléfono con gente porque se dio cuenta de que esto iba a más.
Yo rezaba con cada contracción, pedía en alto que me ayudaran con el dolor, incluso mordía las sábanas. A veces me ayudaba mucho respirar rápido por la boca como he leído en manuales pero a veces solo podía gritar cosas como “que paren ya, por favor” o “no puedo más”. Pero sabes que sí que puedes, te sale la fuerza de donde no sabes y todo sigue su marcha.
Allí estaba yo, a oscuras, mientras el sol se ponía, a cuatro patas en la cama con el balcón abierto y gritando con una voz que me salía de lo más profundo de mí. Sigo sin entender como no pensé en ningún momento que estaba de parto y que no había nadie para atenderme pero lo cierto es que fue así. Sencillamente me sentía como una mamífera más, escondida entre arbustos, sin querer ser vista y dando a luz a su hijo.
Mi marido entraba y salía nervioso, intentando hacer algo para ayudarme. Llamó a varias comadronas que asistían en casa pero no le cogieron el teléfono o, simplemente, le dijeron que no.
En un momento me dijo que teníamos que irnos al hospital y me dio ropa, pero yo le dije que esperara que en ese momento no podía moverme, que confiara en mí (solo pensar en bajar de la cama me asustaba). Las contracciones eran prácticamente seguidas y no podría ni dar un paso.Viendo mi estado decidió llamar a una ambulancia para que vinieran a casa y llevarme al hospital y eso debió ser sobre las 10 de la noche. Mis contracciones habían bajado la intensidad y tenía un poco de tiempo entre ellas, entonces supe que tocaba empujar.Me apoyé en la madera que hay en el cabezal de la cama con las manos y me puse de rodillas. Me quedé totalmente desnuda y, con cada contracción, empujaba un poco con cuidado. Notaba como el bebé iba bajando y yo estaba abierta. Iba metiendo mis dedos para ver si tenía que romperme la bolsa (porque aún hoy no sé en qué momento rompí aguas) y le decía “venga bebé, un poco más que esto ya acaba”.
En ese momento entró mi marido y me dijo que una ambulancia venía de camino a lo que yo le contesté que pusiera toallas bajo de mi y que se quedara, porque su hijo iba a nacer. Yo ya tocaba su pelito y notaba como me quemaba toda la zona. Esa tirantez ardía, pero aun así esperaba a tener una contracción para empujar.Finalmente, con un pequeño grito, salió la cabeza y oí como mi marido muy emocionado me seguía dando ánimos diciéndome que mi bebé ya estaba aquí. Poco después y sin casi esfuerzo calló el cuerpecito y mi marido lo recogió en sus manos.”Es un niño” me dijo y enseguida le saludó completamente enamorado “Salam aleikum Ahmed Nur”.
Aún recuerdo el tono de su voz y lo emocionado que estaba. Se acababa de enamorar de su bebé y lo había recogido con sus propias manos para darle la bienvenida a este mundo.
Yo me senté en la cama como pude, totalmente en shock y él me tendió al chiquitín diciéndome “toma, aquí tienes a tu hijo”. Lo apoyé en mi pecho y mi marido se quedó a mi lado. Abrazados los 3, disfrutamos de 5 minutos de intimidad mientras Idris le cantaba la bienvenida y yo seguía unida al bebé por el cordón.
Justo después llegaron las enfermeras para llevarme urgente al hospital, aunque se quedaron súper sorprendidas cuando, al abrir la puerta, Idris les dijo que acababa de nacer. Allí tuvimos que esperar otra ambulancia y bueno… podría decir que, en cierto modo, empezó un poco nuestra pesadilla: médicos, salas frías, separaciones, pruebas y más pruebas,… un hospital. Pero, gracias a Dios, mi hijo tuvo el nacimiento que durante todo el embarazo quise para él.
No se cogió al pecho en cuanto nació pero no se si porque no pudo, no quiso o porque yo no supe. Lo cierto es que yo estaba exhausta por todo lo que acababa de pasar. En cuestión de pocas horas había tenido a mi hijo, casi un mes antes de lo que me habían dicho todas las comadronas. Había ocurrido ya y había pasado en casa, sin nadie más que mi marido y mi confianza en Dios y en mi cuerpo.
Aun hoy, cuando pienso en ese día, siento que estaba fuera de mí. Me había imaginado un parto más idílico y, para no mentir, menos duro pero lo cierto es que, ahora que ha pasado todo, empiezo a ver que fue precioso y estoy muy feliz de cómo fue. Me siento muy orgullosa de mi bebe por lo fuerte y decidido que es; de mi marido por todo lo que participó, el amor que me demostró, la confianza y lo unidos que estuvimos en cada momento; y también de mi misma, de lo fuerte y valiente que fui.
Nunca me hubiera imaginado mi parto de ese modo pero, a decir verdad, durante todo el embarazo dije que quería un parto “en sepia” y hoy, al recordarlo, siento que lo tuve.
Por como acabó todo me sentía mal, muy mal y cuando por fin lo plasmé tal y como lo recordaba, me di cuenta de lo bonito que había sido.
¡Disfrútenlo!
Cómo nació Ahmed Nur (miércoles, 20 de Agosto del 2008)
A mitad de agosto me fui unos días a Elche a pasarlos con mi familia en una casita que tienen en una urbanización. Allí, fuera de la ciudad, se suele estar más fresco y tranquilo y pensé que me vendría bien.Llegué el viernes 15 por la noche y pensaba irme el siguiente miércoles, pero al final el lunes decidí comprar mi billete de vuelta para el martes porque tenía ganas de volver.Había tenido alguna contracción muy poco molesta esos días pero nada extraño. Yo me sentía más nerviosa pero suelo estarlo cuando viajo sin mi marido y las molestias que me iban surgiendo las achacaba a que ya estaba en el 8º mes y era normal.Al final, en el tren de vuelta a Barcelona que quería coger, solo quedaba un asiento: el mío. Y me marché a casa. Los preparativos con mi familia para cuando, supuestamente, volviéramos unas semanas después seguían en pie sin que nadie sospecháramos nada de lo que iba a suceder.
El viaje en tren fue tranquilo y bien (mejor que el de ida) y al llegar mi marido estaba desecho en mimos conmigo. En casa ya estaba más tranquila.
Esa noche la pasé un poco rara, ya que tuve como 4 contracciones más molestas pero no fui consciente hasta que me desperté y las seguía teniendo muy de vez en cuando. Todo me sonaba así que empecé a mirar en libros y revistas y le dije a mi marido “creo que esto puede ser para tirar el tapón mucoso”. En todos los sitios decía que era algo gelatinoso y rosado con tiñas rojas y yo esperaba ver eso, pero lo único que vi fue flujo marrón oscuro. Pensé “en horas o días lo tiraré”. Visto que la cosa podía empezar y que, según libros y revistas, a las primerizas les puede pasar semanas antes del parto, le dije a mi marido que si tiraba el tapón podía ponerme de parto en cualquier momento y que estaría más tranquila estando en Elche ya, cerca de Acuario. Así que empecé a pensar en irnos un par de días más tarde y comencé a preparar cosas (puse una lavadora con ropita del bebé, mantitas, sabanitas y un bolso).
La mañana pasó y, como se acercaba el mediodía, me puse a hacer la comida. Entre tanto algún mimo con mi marido pero cada uno llevaba su marcha. Yo seguía teniendo contracciones cada mucho y estaba atenta al flujo pero nada rosado ni rojizo aparecía.
Después de comer me tumbé en el sofá como de costumbre y me puse a ver la tele. Las contracciones no paraban, es mas, cada vez me molestaban un poco más pero no me planteé nada raro. Sobre las 7 y media de la tarde, me puse una peli de video para ver si podía relajarme y olvidarme de las molestias (El Príncipe de Egipto, una peli que me da fuerza y seguridad y me ayuda siempre a conectar conmigo misma) pero no tuvo mucho éxito. Las contracciones empezaban a doler un poco y no podía estar sentada sin más viendo la tele, así que a las 8 me fijé en el relojito que había en la pantalla de la tele y me di cuenta que las contracciones venían cada 5 minutos justos. Mirándolo desde fuera pienso “¿cómo es que no le dije nada a mi marido para hacer algo?” pero es como si, a partir de ese momento, alguien desconectara la parte racional de mi cabeza y me metiera en un planeta paralelo en el que solo existíamos las contracciones y yo. Dejé la peli puesta y primero me fui a la habitación de mi bebé. Me puse a cuatro patas en la moqueta y después de rodillas. Allí pasé un par de contracciones pero después me fui a mi habitación y me tumbé en mi cama. Desde ese momento, no la dejé.
Fui pasando el dolor de las contracciones de rodillas en la cama, moviendo la cadera y, entre ellas, acostada de lado intentando descansar un poco. En un rato, mi marido vino a buscarme y, al verme así, no se lo que pensó pero le pedí que se quedara y me masajeara la parte baja de la espalda mientras estaba acostada.
Pronto me quede sola y las contracciones eran cada vez más dolorosas. Entre ellas ya no había tanto tiempo y apenas podía relajarme o echarme en la cama.Mi marido desapareció y, aunque en ese momento ni me paré a pensar en ello, recuerdo que estaba hablando por teléfono con gente porque se dio cuenta de que esto iba a más.
Yo rezaba con cada contracción, pedía en alto que me ayudaran con el dolor, incluso mordía las sábanas. A veces me ayudaba mucho respirar rápido por la boca como he leído en manuales pero a veces solo podía gritar cosas como “que paren ya, por favor” o “no puedo más”. Pero sabes que sí que puedes, te sale la fuerza de donde no sabes y todo sigue su marcha.
Allí estaba yo, a oscuras, mientras el sol se ponía, a cuatro patas en la cama con el balcón abierto y gritando con una voz que me salía de lo más profundo de mí. Sigo sin entender como no pensé en ningún momento que estaba de parto y que no había nadie para atenderme pero lo cierto es que fue así. Sencillamente me sentía como una mamífera más, escondida entre arbustos, sin querer ser vista y dando a luz a su hijo.
Mi marido entraba y salía nervioso, intentando hacer algo para ayudarme. Llamó a varias comadronas que asistían en casa pero no le cogieron el teléfono o, simplemente, le dijeron que no.
En un momento me dijo que teníamos que irnos al hospital y me dio ropa, pero yo le dije que esperara que en ese momento no podía moverme, que confiara en mí (solo pensar en bajar de la cama me asustaba). Las contracciones eran prácticamente seguidas y no podría ni dar un paso.Viendo mi estado decidió llamar a una ambulancia para que vinieran a casa y llevarme al hospital y eso debió ser sobre las 10 de la noche. Mis contracciones habían bajado la intensidad y tenía un poco de tiempo entre ellas, entonces supe que tocaba empujar.Me apoyé en la madera que hay en el cabezal de la cama con las manos y me puse de rodillas. Me quedé totalmente desnuda y, con cada contracción, empujaba un poco con cuidado. Notaba como el bebé iba bajando y yo estaba abierta. Iba metiendo mis dedos para ver si tenía que romperme la bolsa (porque aún hoy no sé en qué momento rompí aguas) y le decía “venga bebé, un poco más que esto ya acaba”.
En ese momento entró mi marido y me dijo que una ambulancia venía de camino a lo que yo le contesté que pusiera toallas bajo de mi y que se quedara, porque su hijo iba a nacer. Yo ya tocaba su pelito y notaba como me quemaba toda la zona. Esa tirantez ardía, pero aun así esperaba a tener una contracción para empujar.Finalmente, con un pequeño grito, salió la cabeza y oí como mi marido muy emocionado me seguía dando ánimos diciéndome que mi bebé ya estaba aquí. Poco después y sin casi esfuerzo calló el cuerpecito y mi marido lo recogió en sus manos.”Es un niño” me dijo y enseguida le saludó completamente enamorado “Salam aleikum Ahmed Nur”.
Aún recuerdo el tono de su voz y lo emocionado que estaba. Se acababa de enamorar de su bebé y lo había recogido con sus propias manos para darle la bienvenida a este mundo.
Yo me senté en la cama como pude, totalmente en shock y él me tendió al chiquitín diciéndome “toma, aquí tienes a tu hijo”. Lo apoyé en mi pecho y mi marido se quedó a mi lado. Abrazados los 3, disfrutamos de 5 minutos de intimidad mientras Idris le cantaba la bienvenida y yo seguía unida al bebé por el cordón.
Justo después llegaron las enfermeras para llevarme urgente al hospital, aunque se quedaron súper sorprendidas cuando, al abrir la puerta, Idris les dijo que acababa de nacer. Allí tuvimos que esperar otra ambulancia y bueno… podría decir que, en cierto modo, empezó un poco nuestra pesadilla: médicos, salas frías, separaciones, pruebas y más pruebas,… un hospital. Pero, gracias a Dios, mi hijo tuvo el nacimiento que durante todo el embarazo quise para él.
No se cogió al pecho en cuanto nació pero no se si porque no pudo, no quiso o porque yo no supe. Lo cierto es que yo estaba exhausta por todo lo que acababa de pasar. En cuestión de pocas horas había tenido a mi hijo, casi un mes antes de lo que me habían dicho todas las comadronas. Había ocurrido ya y había pasado en casa, sin nadie más que mi marido y mi confianza en Dios y en mi cuerpo.
Aun hoy, cuando pienso en ese día, siento que estaba fuera de mí. Me había imaginado un parto más idílico y, para no mentir, menos duro pero lo cierto es que, ahora que ha pasado todo, empiezo a ver que fue precioso y estoy muy feliz de cómo fue. Me siento muy orgullosa de mi bebe por lo fuerte y decidido que es; de mi marido por todo lo que participó, el amor que me demostró, la confianza y lo unidos que estuvimos en cada momento; y también de mi misma, de lo fuerte y valiente que fui.
Nunca me hubiera imaginado mi parto de ese modo pero, a decir verdad, durante todo el embarazo dije que quería un parto “en sepia” y hoy, al recordarlo, siento que lo tuve.
martes, 2 de junio de 2009
Mami Farah
Queridas amigas conocidas y sin conocer:
Soy Farah, una mamá española de 25 años, y este mes Gisela me ha dado la oportunidad de expresarme en este blog, de llegar a vuestros hogares y, así, poder compartir con todas vosotras un poquito de mi corazón y de mi vida.
Como bien os sonará a todas, mientras escribo voy mirando para atrás viendo como Ahmed Nur juega en la alfombra. La mayoría de veces sigo escribiendo pero algunas me levanto a quitarle cualquier cosa que sacó de nosedonde y que no es buena idea; otras, tengo que volver a acercarle a sus juguetes porque ya medio gateaba fuera de la alfombra, por el suelo; y, otras, me quedo embobada mirando como aprende de rápido y lo precioso que está al paso de los días.
Y es que esto es exactamente lo que la maternidad ha cambiado en mí: el dejar de hacer y pensar únicamente en lo que YO necesito o quiero. Esto fue algo muy duro de asumir. Mi pequeño vino un par de semanas antes de lo previsto y, aunque disfruté enormemente de mi embarazo, no estaba preparada para que estuviera ya aquí. ¡¡Ni siquiera su ropita lo estaba!!
Pero así sucedió, y me vi repentinamente con un pequeño ser, sangre de mi sangre y, sin embargo, tan desconocido, a mi cargo. Todo en él dependía de mí y yo solo quería escapar. Lo quise desde el principio pero, más que esa sensación que algunas madres explican como “en cuanto lo vi me enamoré y todo valió la pena”, en mí pudo más la sensación de protección de una mamífera a su cachorro, la de supervivencia. El amor real estaba ahí pero se fue abriendo poco a poco a medida que me abría a mi nueva situación.
Por supuesto todo valió la pena y, como dice mi prima, si para tenerlo a él conmigo tuviera que repetir mi vida entera con todas las equivocaciones y malos tragos, lo haría.
Ahmed Nur, mi príncipe de 9 meses, es el sol de mi vida. Y, aunque yo nunca fui una persona muy paciente, él me está enseñando día a día que la paciencia es una gran virtud que toda mamá lleva dentro y que, si la consigues, vives cosas maravillosas.
Mi parto fue algo especial, maravilloso, mágico. Algo sagrado que Dios mes regaló. Pero eso, ya es otra historia…
Soy Farah, una mamá española de 25 años, y este mes Gisela me ha dado la oportunidad de expresarme en este blog, de llegar a vuestros hogares y, así, poder compartir con todas vosotras un poquito de mi corazón y de mi vida.
Como bien os sonará a todas, mientras escribo voy mirando para atrás viendo como Ahmed Nur juega en la alfombra. La mayoría de veces sigo escribiendo pero algunas me levanto a quitarle cualquier cosa que sacó de nosedonde y que no es buena idea; otras, tengo que volver a acercarle a sus juguetes porque ya medio gateaba fuera de la alfombra, por el suelo; y, otras, me quedo embobada mirando como aprende de rápido y lo precioso que está al paso de los días.
Y es que esto es exactamente lo que la maternidad ha cambiado en mí: el dejar de hacer y pensar únicamente en lo que YO necesito o quiero. Esto fue algo muy duro de asumir. Mi pequeño vino un par de semanas antes de lo previsto y, aunque disfruté enormemente de mi embarazo, no estaba preparada para que estuviera ya aquí. ¡¡Ni siquiera su ropita lo estaba!!
Pero así sucedió, y me vi repentinamente con un pequeño ser, sangre de mi sangre y, sin embargo, tan desconocido, a mi cargo. Todo en él dependía de mí y yo solo quería escapar. Lo quise desde el principio pero, más que esa sensación que algunas madres explican como “en cuanto lo vi me enamoré y todo valió la pena”, en mí pudo más la sensación de protección de una mamífera a su cachorro, la de supervivencia. El amor real estaba ahí pero se fue abriendo poco a poco a medida que me abría a mi nueva situación.
Por supuesto todo valió la pena y, como dice mi prima, si para tenerlo a él conmigo tuviera que repetir mi vida entera con todas las equivocaciones y malos tragos, lo haría.
Ahmed Nur, mi príncipe de 9 meses, es el sol de mi vida. Y, aunque yo nunca fui una persona muy paciente, él me está enseñando día a día que la paciencia es una gran virtud que toda mamá lleva dentro y que, si la consigues, vives cosas maravillosas.
Mi parto fue algo especial, maravilloso, mágico. Algo sagrado que Dios mes regaló. Pero eso, ya es otra historia…
lunes, 1 de junio de 2009
Mamística de Junio '09
Es un gusto presentarles a esta mamucha tan especial. Se que les va a caer re bien, y sus entradas ptrometen, les aseguro.
Bienvenida amiga, espero te sientas como en casa
domingo, 31 de mayo de 2009
Premio Mamadera de Oro - Mayo '09
Fue un placer leer este mes todas tus experiencias. Me dió mucha alegría tenerla en Mamística y conocerte un poquito mejor. Y creo que todas pensamos igual.
No hay duda que la Mamadera de Oro de este mes fue bien ganada. Felicitaciones
Hasta la proxima!
miércoles, 27 de mayo de 2009
Cambios
Recuerdo que cuando estaba embarazada escuchaba todo tipo de frases sobre el embarazo y la maternidad, porque al parecer todo el mundo tiene algo que decir sobre esto.
La que más me quedó grabada fue una que me dijo mi tía. Ella tiene un hijo de 23 años y una hija de 18. Me dijo "si volviera el tiempo atrás, no tendría hijos; porque una vez que tenés hijos, no tenés más paz".
En ese momento no lo entendí y me pareció un poco egoista y cruel.
Pero luego de tener a mi hija, ya con un poco mas de experiencia, me di cuenta lo que en realidad quería decir.
Porque desde que somos madres, nunca más volvemos a ser las mismas. Hay cosas que nunca más podremos volver a hacer. Ya no pensamos primero en nosotras, ya no somos el centro de nuestras vidas, en definitiva, no volvemos a tener esa paz. Y lo digo en el mejor de los sentidos, porque nos desvivimos por ellos, porque estén sanos, vestidos y limpios.
No estoy de acuerdo con que si volviera el tiempo atrás no tendría a mi hija, porque la volvería a tener mil veces más, pero es cierto que una vez que tenemos un hijo, nuestra vida cambia para siempre: cambia mil veces para mejor. Descubrimos sentimientos dentro nuestro que ni siquiera sabíamos que existían. Miramos el mundo con otros ojos, nos reconciliamos un poco con la vida. Nos descoloca en un primer momento, eso sí, tan grande responsabilidad, tan inmenso amor, ¿cómo no va a sacudir nuestro mundo? pero vale la pena, vale la pena todas las preocupaciones, los dolores, los miedos, las noches sin dormir, las esperas en los pasillos de las clínicas, la ropa sucia... es el amor de nuestras vidas. Y eso, eso es lo más maravilloso que nos pueda suceder.
Estas son mis palabras de despedida. Agradezco en el alma a Gise por darme este espacio para acompañarlas en este mes, aunque no pude hacerlo como me hubiera gustado ya que mi computadora se rompió a mitad de mes y tuve que pedir a una amiga permiso para usar la suya y venir a escribirles (gracias Andrea!).
Me encantó esta experiencia, confieso que no se me hizo nada difícil escribir sobre mi maternidad, ya que es lo mejor que me pasó en la vida y fue maravilloso que me conocieran un poco más.
Les mando cariños enormes a todas y nos seguiremos leyendo, eso seguro, ya sea en mi blog o por acá...
Mil besos.
Valen♥

lunes, 18 de mayo de 2009
Maite aprendiendo

Maite con Mickey Mouse
Mi hija es muy inteligente. Tal vez las madres no somos muy objetivas, es natural, son nuestros hijos!! No puedo ser imparcial....pero me maravillo con cada descubrimiento, cada aprendizaje, cada avance.
Tiene solo 2 años y 4 meses, y ya sabe contar hasta 10, algunos colores, las formas y los tamaños. Y la gran mayoría de eso lo ha absorbido de sus dibujos animados y programas de tv favoritos. Yo era reacia a dejarla ver demasiada televisión, tiene tanta mala fama de atrofiar mentes y demás, que no quería que se atontara. Pero todo lo contrario. Ella sola pide ver tele, y ella sola cuando se cansa, sale afuera a jugar o se pone a hacer otra cosa.
Adora su "Miky maus", su "uchurus", sus "Ijadores", "Tiger y Ni Pus"... palabras con las que casi todas las madres estamos familiarizadas.
Mi marido hace poco compró la peli Wall-e, y le gusta tanto que al menos una vez por día pide verla, aunque a los 15 minutos la deja de lado y se pone a jugar. Ya la sabe de memoria, y nosotros también... y ni hablar de cada capítulo de los dibujitos, que los canales infantiles no se cansan de repetir.
En el fondo me encanta verlos con ella, me trae nostalgias de mi propia infancia, cuando solamente una vez por día veíamos dibujitos, no existían los canales exclusivamente infantiles, pero recuerdo que en los viejos canales de aire daban algunos dibujitos a la hora de la merienda o el desayuno.
El otro día me sorprendió con un "espera, Mami", así, hablando de "tu" y no de "vos", como hablamos todos. También dice "este es para ti", y me da mucha gracia porque parece una actriz de novela mexicana.
Estar sentada con ella en mi falda, viendo dibujitos, riendo y mimándola, es uno de los mejores momentos del día.
lunes, 11 de mayo de 2009
A mi mamá
Hoy sería el cumpleaños de mi mamá, y para conmemorarla les dejo algo que le escribí hace muuuucho.
Quisiera creer que ella sabe que hoy festejo por ella.
Sueños
Me recuesto sobre un colchón de pétalos. Cierro los ojos y mientras esta oscuridad aterciopelada me envuelve, evoco tu rostro. Una oleada de recuerdos vienen a mi mientras reposan mis fatigas ¡No imaginé tantas escenas! ¿Pasaron, realmente, alguna vez? Son tantas las situaciones, tantos los gestos, tantos los sentimientos que esta noche me trae…
Me parece hermoso tu rostro, no sé si alguna vez te lo dije. Tus gestos son tan nítidos que olvido que esto es un sueño… ¿acaso no lo es? Pierdo el sentido de la realidad ¿Esto es parte de la realidad?
Ya pasó el momento que me deja solo mirarte, estoy empezando a temer alejarme de este lugar, no quiero dejar de soñar…
¿Por qué me cuesta tanto darme cuenta lo que quiero mientras estoy despierta? No logro recordar tantos colores, tantos sonidos, tantos momentos… Necesito recostarme para poder unirme a vos. Pero yo te necesito siempre.
¿Cuántas veces dije que te amo? No se si fueron las suficientes para que lleguen a tus oídos. Por las dudas acá va otra vez: TE AMO
A veces estás tan lejos que no te siento. Otras tan cerca que no te veo. Perdón. Debés gritarme para que me de cuenta que te tengo.
Pero estás en este sueño mío que nunca termina, que siempre cambia.
Una luz muy fuerte aparece… es el despertar. Estoy contenta y triste. Me voy. Pero puedo volver… El mundo es más hermoso luego de estar con vos. Hasta luego. No olvides que te amo, que te necesito. Salgo a extrañarte, a vivir nuevas experiencias, para luego volver a contártelas.
Los días son la excusa para volver de noche a hablarte. No te vayas…
Buen día…
Quisiera creer que ella sabe que hoy festejo por ella.
Sueños
Me recuesto sobre un colchón de pétalos. Cierro los ojos y mientras esta oscuridad aterciopelada me envuelve, evoco tu rostro. Una oleada de recuerdos vienen a mi mientras reposan mis fatigas ¡No imaginé tantas escenas! ¿Pasaron, realmente, alguna vez? Son tantas las situaciones, tantos los gestos, tantos los sentimientos que esta noche me trae…
Me parece hermoso tu rostro, no sé si alguna vez te lo dije. Tus gestos son tan nítidos que olvido que esto es un sueño… ¿acaso no lo es? Pierdo el sentido de la realidad ¿Esto es parte de la realidad?
Ya pasó el momento que me deja solo mirarte, estoy empezando a temer alejarme de este lugar, no quiero dejar de soñar…
¿Por qué me cuesta tanto darme cuenta lo que quiero mientras estoy despierta? No logro recordar tantos colores, tantos sonidos, tantos momentos… Necesito recostarme para poder unirme a vos. Pero yo te necesito siempre.
¿Cuántas veces dije que te amo? No se si fueron las suficientes para que lleguen a tus oídos. Por las dudas acá va otra vez: TE AMO
A veces estás tan lejos que no te siento. Otras tan cerca que no te veo. Perdón. Debés gritarme para que me de cuenta que te tengo.
Pero estás en este sueño mío que nunca termina, que siempre cambia.
Una luz muy fuerte aparece… es el despertar. Estoy contenta y triste. Me voy. Pero puedo volver… El mundo es más hermoso luego de estar con vos. Hasta luego. No olvides que te amo, que te necesito. Salgo a extrañarte, a vivir nuevas experiencias, para luego volver a contártelas.
Los días son la excusa para volver de noche a hablarte. No te vayas…
Buen día…
viernes, 8 de mayo de 2009
Destilando amor

Una de las cosas más maravillosas que me ha tocado vivir desde que soy mamá, es la lactancia. Para mí fue una experiencia increíble que de mi cuerpo saliera el alimento escencial para mi hija en sus primeros meses de vida.
Pero como todo, no fue fácil...
Desde el último trimestre de mi embarazo, la obstetra me fue insistiendo para que hiciera los ejercicios para endurecer los pezones. Yo no le di mucha importancia, ya que me incomodaba , no es algo demasiado agradable, y además sabía que eso provoca contracciones. Así que en todo el embarazo, no me entrené demasiado para amamantar. Una cree o asume muchas cosas, piensa "no debe ser tan difícil", sin saber cuánto se equivoca.
Y así me fue.
Cuando nació la nena, todo bien, a la hora ya estaba prendida al pecho, mamando calostro y re tranquila. Yo feliz, pensando "si esto es amamantar, es una papa"....
Pero no sabía que todo empezaba con la bajada de la leche, al tercer o cuarto día después del parto.
Al cuarto o quinto día, tenía los pechos duros como piedras y los pezones en carne viva a tal punto que el mínimo roce de la remera era insoportable, sin mencionar las molestias del parto, la episiotomía y la falta de sueño. Cada vez que la nena mamaba yo lloraba. Me sentía fatal, culpable por tener ganas de enchufarle un biberón y acabar con ese sufrimiento. Y la que lo pasó, sabe de lo que hablo.
Pero gracias a Dios y al apoyo de mi familia no claudiqué: esos pocos días de dolor pasaron, el cuerpo se va acostumbrando a lactar y ya no hay remeras mojadas ni pechos petrificados, y todo queda en el olvido, o al menos en el recuerdo.
Maite tuvo lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y miento si digo que alguna vez me faltó la leche, y tampoco probó otra leche que no fuera la mía.
A los 18 meses la desteté por consejo de su pediatra ya que comía muy poco, y les confieso que yo lloré muchísimo más que ella, porque era la primera gran separación, el primer paso hacia su despegue...
Miro atrás y veo cuanto he aprendido, cuanto he crecido junto con mi hija en este camino, cuantas cosas que pensé que no podría superar y sin embargo.. aquí estoy!!
domingo, 3 de mayo de 2009
Un poco de mí
Buenas gente linda! Primero que nada quiero agradecer a Gise por haberme honrado con esta invitación, la verdad me da un poco de susto jeje, pero espero hacerlo bien...
Para las que no me conocen, soy Valen, tengo 26 años, soy ama de casa en estos momentos y madre de Maitena, que tiene 2 añitos y 4 meses. Vivimos en una ciudad de Córdoba llamada Río Tercero, bien "al interior del Interior", y llegamos acá por esa magia que tiene la Web, de llevarnos de una página a la otra.
Cuando me ofrecieron escribir acá, me encantó la propuesta, y al mismo tiempo me puse a pensar qué podía escribir. Hay tantas cosas que contar de la aventura diaria que es ser mamá... pero antes que nada, pensé en contar como fue mi "metamorfosis" de mujer a mujer-mamá.
Sinceramente, nunca en mi vida había pensado como sería yo como madre. Siendo hija única, nunca tuve que hacerme cargo de hermanitos, ni tampoco de otros niños porque nunca tuve carisma ni paciencia para atenderlos.
Siempre me imaginaba siendo una gran profesional, luego conocer a mi "príncipe azul" , un gran casamiento de vestido blanco (obvio) y recién después, si había tiempo, algún hijo.
Pero, tal como dijo Julie en su última entrada, la historia no está escrita... y mucho menos, como pensamos o imaginamos o nos gustaría que fuera.
Cuando conocí a mi marido, nos enamoramos y empezamos a planear una vida juntos... recién ahí sentí esas ganas de tener un hijo junto a la persona que amaba.
Así fue que fui madre, a los 24 años, estando soltera,(como sigo ahora, porque todavía convivimos "sin papeles") sin ninguna profesión concreta.
Y descubrí que mi instinto maternal, que yo creía inexistente, sólo estaba dormido. Porque desde que vi por primera vez a mi hijita, la amé, con ese amor que no se puede explicar con palabras, pero que es inmenso e incondicional. Yo creo que todas las mujeres tenemos ese instinto dormido en nuestro interior, listo a aparecer cuando somos mamis...
No soy una madre perfecta, claro, me desespero, me desanimo, río, lloro... pero por sobretodo, intento disfrutar de cada momento, cada cosa que mi hija aprende y maravillarme con sus ocurrencias, que no son pocas, ya les contaré!
Espero que este mes me ayude a que nos conozcan un poco más...
Gracias a todas!!
Para las que no me conocen, soy Valen, tengo 26 años, soy ama de casa en estos momentos y madre de Maitena, que tiene 2 añitos y 4 meses. Vivimos en una ciudad de Córdoba llamada Río Tercero, bien "al interior del Interior", y llegamos acá por esa magia que tiene la Web, de llevarnos de una página a la otra.
Cuando me ofrecieron escribir acá, me encantó la propuesta, y al mismo tiempo me puse a pensar qué podía escribir. Hay tantas cosas que contar de la aventura diaria que es ser mamá... pero antes que nada, pensé en contar como fue mi "metamorfosis" de mujer a mujer-mamá.
Sinceramente, nunca en mi vida había pensado como sería yo como madre. Siendo hija única, nunca tuve que hacerme cargo de hermanitos, ni tampoco de otros niños porque nunca tuve carisma ni paciencia para atenderlos.
Siempre me imaginaba siendo una gran profesional, luego conocer a mi "príncipe azul" , un gran casamiento de vestido blanco (obvio) y recién después, si había tiempo, algún hijo.
Pero, tal como dijo Julie en su última entrada, la historia no está escrita... y mucho menos, como pensamos o imaginamos o nos gustaría que fuera.
Cuando conocí a mi marido, nos enamoramos y empezamos a planear una vida juntos... recién ahí sentí esas ganas de tener un hijo junto a la persona que amaba.
Así fue que fui madre, a los 24 años, estando soltera,(como sigo ahora, porque todavía convivimos "sin papeles") sin ninguna profesión concreta.
Y descubrí que mi instinto maternal, que yo creía inexistente, sólo estaba dormido. Porque desde que vi por primera vez a mi hijita, la amé, con ese amor que no se puede explicar con palabras, pero que es inmenso e incondicional. Yo creo que todas las mujeres tenemos ese instinto dormido en nuestro interior, listo a aparecer cuando somos mamis...
No soy una madre perfecta, claro, me desespero, me desanimo, río, lloro... pero por sobretodo, intento disfrutar de cada momento, cada cosa que mi hija aprende y maravillarme con sus ocurrencias, que no son pocas, ya les contaré!
Espero que este mes me ayude a que nos conozcan un poco más...
Gracias a todas!!
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mamá en apuros,
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Mamística de mayo
Te damos la bienvenida al blog, muy ansiosas (por lo menos yo) para leer tus apuros como madre... Espero conocerte mejor mediante tus entradas. Te agradezco infinitamente que hayas aceptado la propuesta y ya me pongo a esperar tu presentación...
viernes, 1 de mayo de 2009
Continuará...
Primero quiero agradecerle infinitamente a Gise por haberme permitido contagiarlas un poco de mi locura, invitandome a escribir en este precioso blog.
Segundo, quiero dejarles mi última entrada... que es algo que me ronda en la cabecita desde hace rato.
Allá por mi adolescencia (y no tan adolescencia) no me imaginaba mamá. No me veía con panza, ni cambiando pañales, ni dando teta. No porque no me gustaran los chicos, todo lo contrario, sino porque "no me veía"... algo me hacía sentir que no estaba destinada a eso.
Pero como la vida no es lo que está escrito, sino lo que escribimos, con 23 pirulines le di un giro a la historia. Dos años después, lo hacia por segunda vez inclusive!! Y hará cosa de 9 meses tuve la desgracia de perder un tercer embarazo.
Cuando nos ven, algunas personas cercanas (y otras no tanto) me preguntan del "hermanito": los curiosos con un "¿para cuándo?" o un "¿ellas quieren?"; los desubicados con un "¿ustedes con ellas dos ya están, no?" o un "vos mejor cerrá la fábrica".
Lo curioso es que nunca me topé con alguién que me preguntara sobre el futuro de mi maternidad con las hijas que ya tengo!! Si hasta una se siente triste cuando los ve crecer, como si un pedacito de ser mamá se fuera con el pasar del tiempo... nada menos cierto, aclaro.
Con los años, las aventuras son aún más locas, las dificultades son más desafiantes, las risas son cada vez más carcajadas... una se perfecciona día a día, aprende a ser mejor mamá, se adapta a las nuevas circunstancias.
Ellas crecen y me ayudan a crecer. Crecemos y aprendemos juntas, disfrutando de cada día como si fuese aquel en el que me las dieron en brazos recién "salidas del horno" o en el cual dieron sus primeros pasos.
¿Tendremos otro bebé? ¿Cuándo? Ganas no me faltan, pero si por algún motivo decidimos no encargarlo, sé que mi futuro cómo mamá allí me espera igual: con los brazos abiertos, las manitos embadurnadas de témpera, la boca llena de migas de galletitas y un camino lleno de aventuras.
Gracias mis lagartas divinas por haberme completado la vida.
Sin ustedes esta historia no hubiese comenzado.
Por ustedes, esta historia no termina.
Un abrazo para todas de Mamushka Ju.
Segundo, quiero dejarles mi última entrada... que es algo que me ronda en la cabecita desde hace rato.
Allá por mi adolescencia (y no tan adolescencia) no me imaginaba mamá. No me veía con panza, ni cambiando pañales, ni dando teta. No porque no me gustaran los chicos, todo lo contrario, sino porque "no me veía"... algo me hacía sentir que no estaba destinada a eso.
Pero como la vida no es lo que está escrito, sino lo que escribimos, con 23 pirulines le di un giro a la historia. Dos años después, lo hacia por segunda vez inclusive!! Y hará cosa de 9 meses tuve la desgracia de perder un tercer embarazo.
Cuando nos ven, algunas personas cercanas (y otras no tanto) me preguntan del "hermanito": los curiosos con un "¿para cuándo?" o un "¿ellas quieren?"; los desubicados con un "¿ustedes con ellas dos ya están, no?" o un "vos mejor cerrá la fábrica".
Lo curioso es que nunca me topé con alguién que me preguntara sobre el futuro de mi maternidad con las hijas que ya tengo!! Si hasta una se siente triste cuando los ve crecer, como si un pedacito de ser mamá se fuera con el pasar del tiempo... nada menos cierto, aclaro.
Con los años, las aventuras son aún más locas, las dificultades son más desafiantes, las risas son cada vez más carcajadas... una se perfecciona día a día, aprende a ser mejor mamá, se adapta a las nuevas circunstancias.
Ellas crecen y me ayudan a crecer. Crecemos y aprendemos juntas, disfrutando de cada día como si fuese aquel en el que me las dieron en brazos recién "salidas del horno" o en el cual dieron sus primeros pasos.
¿Tendremos otro bebé? ¿Cuándo? Ganas no me faltan, pero si por algún motivo decidimos no encargarlo, sé que mi futuro cómo mamá allí me espera igual: con los brazos abiertos, las manitos embadurnadas de témpera, la boca llena de migas de galletitas y un camino lleno de aventuras.
Gracias mis lagartas divinas por haberme completado la vida.
Sin ustedes esta historia no hubiese comenzado.
Por ustedes, esta historia no termina.
Un abrazo para todas de Mamushka Ju.
jueves, 30 de abril de 2009
Premio Mamadera de Oro - Abril '09
Les dije que ibamos a tener una autora de lujo este mes... y que rápido pasó, espero que acepte acompañarnos otra vez más adelante.
Y porque es una mamá pulpo modelo, porque día a día demuestra lo grandiosa que es con dos princesas felices y porque es una amiga de fierro, desde Mamística le otorgamos
Felicitaciones y nuevamente, gracias.
miércoles, 29 de abril de 2009
Historia de una e-mamá.

A colación del post de Gise de hace unos días, vengo a compartir mi historia... mi historia online, claro.
Allá por el 2005 nos mudamos de San Miguel a Capital Federal, a unos 30 km del lugar que me vió crecer, tropezar, levantarme, formar una familia...
La nostalgia era mucha: sabia que iba a haber muchos cambios. Ya no podría caminar un par de cuadras y juntarme con mis amigas del alma a charlar toda la tarde, ya no podría tomarme un colectivo hasta la casa de mi mamá, ya no podría ir a la plaza a ver la Feria de Artesanos de los fines de semana o a tomar mi heladito favorito en la esquina de casa.
Estaba "lejos" de todo. Yo, la que de chica decia que en Capital estaba todo, ahora no veía nada que me interesara. Y no lo voy a negar, la depre post parto ayudaba a que todo fuese más gris.
Ya en mis pagos, cuando nos aburriamos con mi marido, ibamos al cyber un rato... allí me habia anotado en varios foros de maternidad, recibía muchos datos sobre el embarazo en mis mails, etc, etc. Y cuando estando en esta casa, lejos y triste, me dejaron con la compu y acceso a internet "24/7"... se imaginarán, no?
Asi conocí a miles de mujeres como yo, que buscaban aprender a ser mejores mamás (si, porque a pesar de que muchos nos hacen creer lo contrario, los chicos no vienen con manualcito y ninguna de nosotras nace sabiendo!), con muchas de las cuales me sentí identificada. Y cultivé grandes amistades en todos estos años!
Es muy gracioso ver las caras de las personas que no están metidas "en la red" cuando les digo: "Fuimos a la casa de Fulanita, la chica del foro que te conté" o "me recomendó Mengana que use este pañal, en el grupo de mamás del que participo". Esa cara de que no entienden cómo puedo hacer tan real el contacto con las personas que, según ellos, no conozco... ¡¡¡y están tan errados!! Una se conecta con otras de una forma increible.
Hoy por hoy, debo confesarme adicta: tengo una web de blinkies (al principio del post, una muestra), cinco blogs, dos Live Spaces y administro un foro con un grupo de amigas. Y mejor ni hablemos de Facebook!
No quiero que se asusten, aunque debo advertirles: es inevitable... una vez que le agarran el 'gustito' a todo esto, es imposible dejarlo.
Pero uno a veces olvida que del otro lado también hay personas de las malas... gente que se aprovecha de la buena voluntad de los demás para conseguir dinero, hombres que se disfrazan de 'amigos' solo si sos una mamá soltera o sola, personas que no tienen mejor cosa que hacer que ponerse a tildar a cualquier mujer de "mala mamá" porque no les cae en gracia, estafadores que proponen negocios y desaparecen con lo invertido, pedófilos que 'googlean' cosas impronunciables, etc, etc.
Y si, una se siente tan bien, que se olvida... y ellos nos lo hacen recordar a los sopapos.
Lo afortunado es que son los menos y que si somos lo suficientemente prudentes a la hora de navegar, estaremos a salvo: no entregando datos personales a desconocidos, no involucrando dinero de ninguna forma y por ninguna causa, manteniendo las fotografías a resguardo y solo para personas íntimas (por más inocentes que pensemos que son), etc.
De todas formas, puedo asegurarles que no me arrepiento de haberme topado con ninguno de ellos, ya que mi balance de estos 4 años de "e-mamá" (y un poco más también, si contamos el embarazo) es positivo.
Muy positivo...
Porque nada ni nadie puede opacar lo lindo de obtener nuevas y verdaderas amistades.
Mejor dicho, e-amistades. Con 'e'... de 'extraordinarias'.
miércoles, 22 de abril de 2009
Homemade sitcom!
La maternidad está llena de dificultades. Si, te lo avisa todo el mundo: desde la empleada del negocio donde te comprás la ropa de panzona, hasta el dueño de la pañalera cuando te ve agarrar 20 paquetes talle RN.Tu mamá te dice que ahora vas a entender por qué se ponia loca cuando te dejabas lengüetear la cara por la perra, tu abuela te avisa que no les saques la vista de encima porque crecen demasiado rápido y el pediatra de cabecera insiste en que tengas las vacunas siempre al día.
Pero nadie te avisa lo mucho que te vas a reir!!!
Los chicos tienen esa virtud de la espontaneidad: todo les sale de una, sin prejuicios ni demasiados pensamientos. Las macanas, claro... pero también las cosas graciosas.
A veces pecan de inocentes, como Gianna que le preguntó a una de sus bisabuelas "¿qué tenés ahi, nona? ¿qué es eso?" con cara de curiosidad, señalando sin disimulo una enorme berruga.
Otras, nos dejan muertos de risa con su perspicacia, como Nanu hizo algunos días atrás: los celos la poseen, la dominan y se pelea con todos diciendo "es mi mamá". Pero claro, cuando se trata del padre o de la hermana, la frase cambia a "es pi papá" y "es yi yiana", porque sino las consonantes no coinciden!!!
Suelen tentarnos con sus ocurrencias: Nahiara inventó una canción para dormir la siesta y no deja de enseñarsela a la hermana, que no le "pesca la onda".
También nos hacen reir aunque en realidad deberiamos llorar. Acá les encanta ponerse a jugar con el agua de la perra, discutir por la propiedad del mouse o desarmar un lápiz labial para verse bonitas.
Muchas saben que soy adicta a las series de TV. Les juro que jamás imaginé que iba a ver la mejor sitcom en mi propia casa... y menos que duraría mucho más de media hora!
Somos afortunadas: este es el mejor show de comediantes del mundo y estamos sentadas en primera fila.
martes, 21 de abril de 2009
Mamística y Mamuchas un solo corazón
El sábado muchas de las mamis cibernéticas nos juntamos a pasar la tarde entre amigas, para chusmear y comer... ¿qué otra cosa haríamos?
Un beso a todas:
Un beso a todas:
lunes, 20 de abril de 2009
Mi maternidad en tiempos de la Internet

Soy una mamá cybernética, como muchas. Si algo nos identifica a las mamás actuales es que andamos con una mano meciendo la cuna y con la otra escribiendo en el blog del nene o en el foro de maternidad para preguntar, por ejemplo, si es normal que nuestro hijo/a no duerma, no hable o aun no camine...
Yo sé que muchas en este instante se están sintiendo identificadas... si es asi, señora, usted es una cyber mamá. Y si, nos toco esta suerte o no tanta. Tenemos un caudal enorme de información, grupos de madres de todos los colores y estilos, listas de correos, más información, promociones, charlas, etc, etc.
A veces es una bendición contar con santa Internet, pero a veces no tanta. Recuerdo cuando mensualmente recibía a la casilla de correo los supuestos avances de mi bebé, y yo lo comparaba renglón a renglón para identificar si mi hija crecía bien. Por suerte ahora no tengo tanto tiempo...
Debo confesar que como mamá sin mamá de algo tengo que agradecer: los foros. Si no me hubiese anotado en ellos nunca me hubiera enterado de que a muchas les pasa lo que a mi me pasa, que no soy tan mala madre y por supuesto, no hubiese tenido la contensión que solo las que vivieron o viven lo mismo te pueden dar.
Otro punto característico de nuestra era: ya los diarios infantiles no se escriben... se suben a blogs! Benditos blogs, que nos dejan expresarnos, compartir y conocer gente...
Lo raro es que recien ahora me doy cuenta de todo esto. Gracias Santa Internet, y gracias a mis compañeras de aventuras...
lunes, 13 de abril de 2009
Nada. Orgullosamente, nada.
Hace casi 5 años atrás, me enteré de mi primer embarazo. Mi carrera estaba "on hold" desde hacia rato, me había ido de mi casa y había vuelto, buscaba trabajo y un lugar donde vivir con mi pareja.
El mayor de mis miedos era decirle a mi vieja. Pero cuando se lo mencioné, reaccionó "bien" (bueno, en su "medida de reacciones" les juro que "eso", fue bien!).
Las cosas se fueron dando: conseguimos donde vivir, el embarazo fue muy tranquilo y nació Gianna.
Un año y medio después, llegó el segundo positivo. Esta vez, la noticia no fue tomada tan "bien" como antes. Tuve que tolerar (nótese que en mi "medida de reacciones", tolerar implica unas cuantas malas palabras...) comentarios desubicados, retos y lamentaciones, de medio millón de parientes.
"¿Y la carrera? No vas a terminar de estudiar nunca..." --- El boletín hace rato que no te lo llevo a casa, por si no te diste cuenta.
"¿Otra vez? ¿Pero ustedes cómo se cuidan??" --- Qué demonios te importa!! ¿Querés meterte en mi cama y averiguar? Supervisanos!!
"Te la vas a pasar criando hijos... ahora si que no vas a ser nada!!" --- ... O.O
Esta última frase me descolocó... Me lo dijo una mujer. Una madre. Una abuela. Una bisabuela.
¿Cómo puede una mujer siquiera esbozar un comentario como ese? ¿Cómo puede tener el tupé de decirlo en voz alta??
Ser "solo" mamá hoy está menospreciado. Como una "profesional de la salud" me dio a entender, es algo que no requiere demasiadas "luces" para ser realizado... y por ende, el mérito de hacerlo es muy poco.
Hay personas que no pueden entender que dedicarse exclusivamente a la crianza de un hijo es una de las inversiones más valiosas en esta vida. Es uno de los trabajos más arduos y más cansadores, dado que no hay feriados, ni vacaciones, ni días por enfermedad. No señor, nada por el estilo.
Cuando una va creciendo, va escuchando a los grandes... "no hagas esto", "hacé aquello", "vos tenés que ser doctora, abogada, astronauta, empresaria y además casarte con un millonario para trabajar por placer". Y a todo esto lo escuchamos desde ahi abajo, con dos colitas y una muñeca con chupete en la mano. ¿Por qué será entonces que desde siglos se fomenta a las nenas a jugar "a la mamá", si cuando se conviertan en mujeres les reprocharemos que se dediquen de manera completa a esta tarea?
Misterio sin resolver, al menos para esta servidora.
Sé que soy totalmente subjetiva al escribir estas líneas. Qué las mamás laburantes también tienen su carga de estigma, de culpa, porque la sociedad podrida en la que vivimos no deja títere con cabeza. Critíca, desde bien lejos eh, a todo el mundo. Pero esta es la realidad que me ha tocado vivir y sufrir. Esta cara de la moneda es la que a mi me afecta y quiero compartirla con ustedes.
Qué bueno que a mi no me tocó ser algo por "deber". Qué bueno que yo pude elegir ser "nada".
Una nada enorme... muy enamorada de sus "naditas".
El mayor de mis miedos era decirle a mi vieja. Pero cuando se lo mencioné, reaccionó "bien" (bueno, en su "medida de reacciones" les juro que "eso", fue bien!).
Las cosas se fueron dando: conseguimos donde vivir, el embarazo fue muy tranquilo y nació Gianna.
Un año y medio después, llegó el segundo positivo. Esta vez, la noticia no fue tomada tan "bien" como antes. Tuve que tolerar (nótese que en mi "medida de reacciones", tolerar implica unas cuantas malas palabras...) comentarios desubicados, retos y lamentaciones, de medio millón de parientes.
"¿Y la carrera? No vas a terminar de estudiar nunca..." --- El boletín hace rato que no te lo llevo a casa, por si no te diste cuenta.
"¿Otra vez? ¿Pero ustedes cómo se cuidan??" --- Qué demonios te importa!! ¿Querés meterte en mi cama y averiguar? Supervisanos!!
"Te la vas a pasar criando hijos... ahora si que no vas a ser nada!!" --- ... O.O
Esta última frase me descolocó... Me lo dijo una mujer. Una madre. Una abuela. Una bisabuela.
¿Cómo puede una mujer siquiera esbozar un comentario como ese? ¿Cómo puede tener el tupé de decirlo en voz alta??
Ser "solo" mamá hoy está menospreciado. Como una "profesional de la salud" me dio a entender, es algo que no requiere demasiadas "luces" para ser realizado... y por ende, el mérito de hacerlo es muy poco.
Hay personas que no pueden entender que dedicarse exclusivamente a la crianza de un hijo es una de las inversiones más valiosas en esta vida. Es uno de los trabajos más arduos y más cansadores, dado que no hay feriados, ni vacaciones, ni días por enfermedad. No señor, nada por el estilo.
Cuando una va creciendo, va escuchando a los grandes... "no hagas esto", "hacé aquello", "vos tenés que ser doctora, abogada, astronauta, empresaria y además casarte con un millonario para trabajar por placer". Y a todo esto lo escuchamos desde ahi abajo, con dos colitas y una muñeca con chupete en la mano. ¿Por qué será entonces que desde siglos se fomenta a las nenas a jugar "a la mamá", si cuando se conviertan en mujeres les reprocharemos que se dediquen de manera completa a esta tarea?
Misterio sin resolver, al menos para esta servidora.
Sé que soy totalmente subjetiva al escribir estas líneas. Qué las mamás laburantes también tienen su carga de estigma, de culpa, porque la sociedad podrida en la que vivimos no deja títere con cabeza. Critíca, desde bien lejos eh, a todo el mundo. Pero esta es la realidad que me ha tocado vivir y sufrir. Esta cara de la moneda es la que a mi me afecta y quiero compartirla con ustedes.
"Serás lo que debas ser, o no serás nada"
Qué bueno que a mi no me tocó ser algo por "deber". Qué bueno que yo pude elegir ser "nada".
Una nada enorme... muy enamorada de sus "naditas".
viernes, 3 de abril de 2009
¡¡¡Mamáaaa!!! - ¿quién, yo?
Para todos los que recién llegan a este círculo, me presento: Soy Julie, mamá de Gianna (de 4 años) y Nahiara (de casi 2 años).
Tengo 27 años y vivo en Capital Federal con mi pareja y mis hijas.
Sepan disculpar si mi relato no tiene ni pies ni cabeza. Creanmé que sale del corazón y trataré de ser lo más coherente posible! (lo cual es un gran esfuerzo de mi parte, las que me conocen saben de mi locura! jajaja)
De adolescente, no me veía "mamá". Me habían inculcado desde tan chica que yo iba a ser una universitaria, futura "work-o-holic", soltera y llena de animales, que ya me lo había creído!
Pero como todo en esta vida es sorpresa y no destino, llegó un ángel a cambiar todo.
Mi primer embarazo fue idílico. Ni un problema, ni un sobresalto. Me atiborré de información, impresa y virtual... y de helado! Fue una auténtica dulce espera.
Cuando por fin nació Gianna, me llené de dudas. Todas esas que no habia aparecido antes, me golpeaban juntas y muy descaradas:
"Por qué si me duele, me dicen que me mando la parte??"
"Será que me van a dar al menos UN consejo útil??"
"Cuándo se va a dormir?????!!"
"Yo no voy a poder con esto"
Pero esas dudas se convertían en secundarias al mirar a mi beba... ganaba por goleada la duda mayor, la más pesada, la más importante:
"Cómo puedo amarla tanto si recién la conozco???"
Mi segundo embarazo fue totalmente opuesto al primero. Un falso diagnóstico de labio leporino nos sacudió, nos conmocionó, nos arruinó todo. Hice mucho reposo, para que mi hija no naciera prematura.
Pero como les dije, fue todo lo contrario al primero.
Cuando nació Nahiara... TODAS LAS DUDAS SE DISIPARON!!!
´
Ella nació sana, preciosa, radiante. Yo me recuperé más rápido. Los consejos inútiles ya no me importaban. Aunque debo reconocer que seguí preguntandome "cuando se va a dormir" por varios meses.
Y la duda enorme, la importante, la de peso, también tuvo su respuesta.
La puedo amar tanto sin conocerla, por el (no tan) simple hecho de que es mi hija.
Y todo lo que sufrí ya no importa... ni siquiera importa estar cansada, sin poder bañarte, sin salir de noche... porque el "pago" de todo este "laburito" de ser "mamá full time" lo veo más que retribuido.
A Gianna le preguntamos una vez quienes eran las personas que la rodeaban... Papá, la Tía Rocío, Lilly (abuela materna), el Tio Hernán... cuando le preguntamos quién era yo, me miró fijo y dijo con una sonrisa enorme:
"Sos MI mamá!!!" ... y me abrazó.
Eso para mi vale más que el oro. Porque para ellas soy SU mamá. Asi de "grosa" soy para mi hijas!
¿Qué me espera en el futuro de la maternidad? Más pañales, más insomnio, más apuros... y cada día sentirme más y más importante, para las personitas más importantes de mi mundo.
Tengo 27 años y vivo en Capital Federal con mi pareja y mis hijas.
Sepan disculpar si mi relato no tiene ni pies ni cabeza. Creanmé que sale del corazón y trataré de ser lo más coherente posible! (lo cual es un gran esfuerzo de mi parte, las que me conocen saben de mi locura! jajaja)
De adolescente, no me veía "mamá". Me habían inculcado desde tan chica que yo iba a ser una universitaria, futura "work-o-holic", soltera y llena de animales, que ya me lo había creído!
Pero como todo en esta vida es sorpresa y no destino, llegó un ángel a cambiar todo.
Mi primer embarazo fue idílico. Ni un problema, ni un sobresalto. Me atiborré de información, impresa y virtual... y de helado! Fue una auténtica dulce espera.
Cuando por fin nació Gianna, me llené de dudas. Todas esas que no habia aparecido antes, me golpeaban juntas y muy descaradas:
"Por qué si me duele, me dicen que me mando la parte??"
"Será que me van a dar al menos UN consejo útil??"
"Cuándo se va a dormir?????!!"
"Yo no voy a poder con esto"
Pero esas dudas se convertían en secundarias al mirar a mi beba... ganaba por goleada la duda mayor, la más pesada, la más importante:
"Cómo puedo amarla tanto si recién la conozco???"
Mi segundo embarazo fue totalmente opuesto al primero. Un falso diagnóstico de labio leporino nos sacudió, nos conmocionó, nos arruinó todo. Hice mucho reposo, para que mi hija no naciera prematura.
Pero como les dije, fue todo lo contrario al primero.
Cuando nació Nahiara... TODAS LAS DUDAS SE DISIPARON!!!
´
Ella nació sana, preciosa, radiante. Yo me recuperé más rápido. Los consejos inútiles ya no me importaban. Aunque debo reconocer que seguí preguntandome "cuando se va a dormir" por varios meses.
Y la duda enorme, la importante, la de peso, también tuvo su respuesta.
La puedo amar tanto sin conocerla, por el (no tan) simple hecho de que es mi hija.
Y todo lo que sufrí ya no importa... ni siquiera importa estar cansada, sin poder bañarte, sin salir de noche... porque el "pago" de todo este "laburito" de ser "mamá full time" lo veo más que retribuido.
A Gianna le preguntamos una vez quienes eran las personas que la rodeaban... Papá, la Tía Rocío, Lilly (abuela materna), el Tio Hernán... cuando le preguntamos quién era yo, me miró fijo y dijo con una sonrisa enorme:
"Sos MI mamá!!!" ... y me abrazó.
Eso para mi vale más que el oro. Porque para ellas soy SU mamá. Asi de "grosa" soy para mi hijas!
¿Qué me espera en el futuro de la maternidad? Más pañales, más insomnio, más apuros... y cada día sentirme más y más importante, para las personitas más importantes de mi mundo.
jueves, 2 de abril de 2009
Mamística de abril
Tengo el honor de comunicarles que la persona que nos acompañará con sus apuros durante todo abril es la señora
No solo es una amiga fiel, sino una mamá pulpo ejemplo. Es un placer enorme que hayas aceptado acompañarnos, Jul. Miles de gracias
No solo es una amiga fiel, sino una mamá pulpo ejemplo. Es un placer enorme que hayas aceptado acompañarnos, Jul. Miles de gracias
martes, 31 de marzo de 2009
Premio Mamadera de Oro - Marzo '09
Este mes tuvimos la suerte de tener una mamita fuera de serie. Vero, yo sabía que eras una excelentísima madre, pero además ahora sé que esa mamá tiene unos sentimientos tan profundos... como buena geminiana :)
Te felicito por tu linda familia, te deseo mucha suerte para la llegada de barbie y te entrego la Mamadera de Oro por ser una mamá ejemplar:
Imaginando a Barbie...
Esta es mi última entrada en Mamística. Agradezco mucho a Gisela por haber confiado en mí, espero que no se haya arrepentido...
Falta muy poquito para que llegue la nueva integrante de mi familia a la casa. Es difícil hacerse a la idea de que las cosas van a cambiar, hasta imaginarme cómo será todo cuando ella llegue me es difícil. ¿Me convertiré en una mamá en apuros? Hasta ahora no me considero una. Claro, he tenido mis días de locura, no lo niego, pero debo admitir que Gonzalito es un santo. Y no lo digo porque es mi hijo: todos me dicen que tuve suerte de tener un niño tan tranquilo, que se queda mirando la tele mientras yo estoy en la computadora, que no llora si se le saca algo (salvo en raras ocasiones), que no hace casi ninguna rabieta. Es un chico al que se le dá un lápiz (un iei iei o iaiaia como les dice él) y puede estar horas dibujando tranquilito.
¿Todo esto cambiará cuando llegue Barbie? ¿Será ella tranquilita como Gonzi o será todo lo contrario? "No podés tener tanta suerte", me dicen en mi familia siempre.
A pesar de esto que les cuento, ultimamente se nota que Gonzi está pasando por algunos cambios que no sé si será la edad o será por el embarazo: está un poco más llorón, pero no es siempre, un poco más caprichoso. Me da un poco de miedo que se ponga mal cuando lleguemos del Sanatorio con la hermanita. Ya vi cómo reacciona cuando tengo otro bebé a upa: no llora pero lo empuja para que lo deje. Al primito lo ignora desde que nació (tiene 6 meses casi) y todavía hoy casi ni lo mira. ¿Aprenderá a amar a su hermanita? Supongo que con el tiempo si... pero seguro me va a hacer muy difícil las cosas al principio...
Yo estoy muy ilusionada con mi nena, todavía a veces pienso: ¿y si se equivocaron y es varón? Qué feo de mi parte pensar así, obvio que lo voy a amar igual pero saber que voy a tener una nena me emociona y mucho. Pienso en todas las cositas que le voy a comprar, los juguetes, las muñecas! Hay tantas cosas lindas para nenas y para nenes casi nada... Quiźas estoy proyectando en la nena todo lo que yo no pude tener y siempre quise cuando era chica. Uh, ya me estoy auto-psicoanalizando.
En mi casa son la mayoría "varoneros": prefieren hijos varones a tener nenas. Así es mi mamá, así es mi cuñada (aunque tiene 2 nenas). Así era mi papá. Y la diferencia se notaba mucho. Quizás no tanto de parte de mi mamá, que recién de grandes notamos que prefiere los varones, pero sí se notaba mucho de parte de mi papá. Mi hermana y yo hacíamos nuestras camas y debíamos hacer también la de nuestros hermanos mientras ellos jugaban o hacían lo que querían. Mi papá llevaba al cine a nuestros hermanos y mi hermana y yo nos quedabamos en casa SIEMPRE. ¿Por qué esas diferencias tan machistas? ¿Por qué mi mamá permitía que sucedan estas cosas?
No quiero pecar de feminista, pero yo no voy a ser así. ¡Me parece tan injusto! Gonzalo hará su cama y Barbie la de ella cuando tengan la edad de poder hacerlas solos. Si Gonzalo va al cine la hermana también irá. Ya aclaramos esos puntos con Hernán, para mí son muy importantes. No quiero que la nena se sienta menos por estas cosas. Que sepa que los dos son iguales y que los amamos por igual. ¡Quiero que tengan una niñez felíz!
En fin, no sé cómo será, lo seguro es que nos cambiará la vida a los tres y nos traerá muchas alegrías!
viernes, 27 de marzo de 2009
Ser Madre - Isabel Allende
“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre.
Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.
Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.
Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…
Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada..
Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.
Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.
Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.
Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.
Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo.
Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año : el Día de la Madre.
El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho.
Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”
Se lo dedico a mi mamá que me dejó mucho antes de que empiece a agradecerle
Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.
Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.
Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…
Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada..
Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.
Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.
Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.
Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.
Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo.
Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año : el Día de la Madre.
El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho.
Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”
Se lo dedico a mi mamá que me dejó mucho antes de que empiece a agradecerle
miércoles, 25 de marzo de 2009
Por qué las suegras son tan... suegras?
Tratemos de analizar un poco a nuestras queridísimas (y a veces no tan queridas) suegras

Debo admitir que nunca tuve "suerte" con mis suegras. Siempre me odiaron sin razones, bueno, quizás porque nada les venía bien para sus hijos pienso yo... No es que yo me crea la mejor nuera pero además del hecho de estar con el hijo creo no haberle hecho nada para merecer esos tratos. Algunos ejemplos: si yo hacía la cama ella la deshacía y la volvía a hacer; según ella yo no sabía cuándo hervía el agua, etc, etc...
Eso fue con mi ex suegra. Ahora con la madre de mi (futuro) marido no tenemos casi relación (por suerte). Pero eso no quita que las 2 veces al año en que nos vemos me critique o me mire como si todo lo que yo hago está mal: que no dejo que el nene se ensucie (como dejarlo que juegue en la arena sucia dónde hacen sus necesidades los perros) o que según ella, Gonzi no sabe lo que es la lluvia (claro, después de 2 días con fiebre no dejo que se moje afuera) y muchos casos más... Yo digo sí, sí y hago lo que quiero claro pero eso no me evita el mal momento.
Todo esto me lleva a preguntarme si algún día yo estaré en ese lugar, en el lugar de la suegra bruja. Pero no todo está perdido: hay suegras que son muy buena onda, por supuesto! Por ejemplo: mi mamá: es la suegra ideal, no se mete (salvo que se le pida una opinión) pero es de las que en vez de defender a la hija/o defienden al yerno/nuera... No importa en qué, ella siempre va a estar de acuerdo con el/la yerno/nuera y siempre soy yo la que sale perdiendo.
Después hay hermanas futuras suegras brujas: que hacen comentarios mala-ondas (por no poner una palabrota). Ejemplos: "Estoy embarazada de nuevo!" - le doy la buena notica - "Hay qué bueno pero no te hagas muchas ilusiones porque está el tumor mola que tiene todos los síntomas del embarazo y en realidad tenés cáncer" - me dice ella con su habitual buena onda... Eso me hace pensar que si es así como hermana pobre la nuera que le toque, no? Tengo muuuchos ejemplos así de mi querída hermana. A veces pienso que no se da cuenta de esas cosas que dice y a veces hasta me causa gracia, pero en otros momentos no puedo creer que sea tan... así.
Todo esto me lleva a meditar si yo seré así de bruja con mi yerno/nuera... Serán los años que hacen que una se convierta en una suegra bruja? O será que lo llevan en la sangre?
Yo seré así de suegra? Creo que no, pero bueno, me quedan muchos años todavía y puedo llegar a convertirme en una, no?
A ver a ustedes, qué tipo de suegra les tocó?
domingo, 15 de marzo de 2009
Ser mamá full time

Son muchos los días que extraño trabajar fuera de casa (ser ama de casa es un trabajo, muchas veces más difícil y estresante que otro: una está disponible las 24 horas!), tener esos momentos para una, conocer gente nueva, charlar con los compañeros de trabajo, olvidarse por un ratito lo que pasa en casa... Cuando me embaracé de Gonzalo estaba trabajando para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en el área de administración, y sólo lo hacía los fines de semana y los feriados, pero de noche (de 19 a 7). Con Hernán decidimos, en caso de que la situación mejorase, que yo dejara de trabajar (era feo porque justo cuando él tenía días libres yo dormía y a la noche a trabajar de nuevo). Así fue que un mes después de que Gonzi cumplió el añito dejé mi trabajo. Tuve muchas dudas si dejarlo o no, depender sólo de Hernán, estar siempre en casa, etc... Pero Hernán me convenció.
Yo crecí con mi mamá al lado, sólo papá trabajaba y cuando papá falleció ella salió a trabajar pero yo tenía casi 15 años. Me gustó tener a mi mamá siempre en casa. Por eso entendí las razones de Hernán cuando me pidió que deje mi trabajo: su mamá se fue cuando él tenía 5 años, pero no se fue a trabajar, se fue de la casa y los abandonó (a él y a sus otros 2 hermanos, de 6 años y uno de 6 meses), y por suerte tenían a su papá que, aunque no es lo mismo, cumplió los dos roles, pero claro, él tenía que trabajar, así que se criaron de niñera en niñera, vecinas, hasta "abuelas" postizas que los cuidaron. Y obvio, no es lo mismo que tener el amor de mamá todo el día, además de que para sus niñeras ellos eran sólo un trabajo...
Es por eso que no me arrepiento de haber dejado mi trabajo, sé lo importante que es tener a mamá en casa, entiendo su dolor por no haber tenido a su mamá al lado, aún hoy, sufre mucho por eso... Obviamente hay muchas madres que trabajan, pero entiendo que para Hernán es importante que Gonzi tenga a su mamá a su lado las 24 hs.
No logro entender cómo una madre puede abandonar a sus hijos. No logro entender cómo pudo mi marido perdonarla y dirigirle la palabra. Sé que es feo decir esto pero yo nunca se lo hubiera perdonado.
Ahora que estoy embarazada de nuevo ni planeo volver a trabajar, al menos hasta que Bárbara vaya al jardín, o sea, dentro de casi 4 años y es cuando pienso en ésto que más ganas me dan de querer volver, para despejarme, porque si bien el trabajo fuera de casa puede ser estresante, también lo es ser mamá a tiempo completo.
martes, 3 de marzo de 2009
Mi instinto maternal: lo tenía bien escondido
Hola a todas! Para las que no me conocen, mi nombre es Verónica, tengo 29 años y vivo en el Gran Buenos Aires. Estoy en pareja (con planes de casarnos dentro de poco) con Hernán hacen ya casi 4 años. Juntos tenemos a Gonzalito, de 2 años y 2 meses casi, que llegó sin avisar jajaja Pero que lo amamos y esperamos ansiosos desde el primer día en que nos enteramos! Y ahora estoy nuevamente embarazada, de 23 semanas, de Bárbara. Me costó un poco convencer a Hernán para buscar a Barbie pero lo logré jeje.
Yo siempre quise que no haya taaanta diferencia de edad entre Gonzi y su posible hermanito/a. Y tuvimos la suerte de que sea nena así que ya estamos hechos en cuanto a la cantidad de hijos, supongo... y digo supongo porque quizás más adelante y si la situación ayuda, buscaremos un tercero. Pero me estoy
adelantando, porque para eso falta muucho!
La verdad es que debo confesarles que cuando era adolescente y no tanto, al pensar en ser madre me horrorizaba... No quería saber nada de nada, no digo nunca, pero no al menos hasta cumplir los objetivos que me había propuesto (dígase estudios, trabajo, casa, etc.) Pero eso cambió completamente cuando lo conocí a Hernán! No hacía ni un mes que estabamos juntos y ya hablábamos y planeabamos y nos imaginabamos siendo tres. Y me encantó esa imagen y me olvidé de todos mis planes! A los 9 meses de estar juntos nos enteramos que se iba a cumplir nuestro deseo (si bien no lo habíamos buscado tampoco fuimos precavidos...)
En ese momento todos los terrores que tenía antes de estar embarazada se fueron. Fue increíble! Yo tenía terror al parto, de solo pensarlo creía que iba a morir (ya sé, re exagerada yo). Pensaba que amamantarlo iba a ser super doloroso, terrible, algo insoportable! Qué equivocada estaba!!! Pensar en que el padre esté presente en el parto también me horrorizaba pero cuando llegó ese día no quise que se separe de mí un segundo. El parto fue hermoso, casi sin dolor, rápido, cansador obviamente pero es verdad lo que mi mamá me decía: "Cuando veas la carita de tu bebé se te olvidan todos los dolores". Apenas me dieron a mi bebé (después de los primeros controles) lo puse al pecho y fue la acción más natural y hermosa del mundo. Son tantas las satisfacciones que me da cada día! Claro, también hay días en que quiero huir... pero por suerte son pocos.
Ahora que estoy esperando nuevamente, es distinta la atención que le pongo a este embarazo. No sé cómo explicarlo, no es desinterés sino como que ya sé lo que me espera jaja. Igualmente la beba se hace sentir! Es mucho más inquieta que Gonzi, me despierta a las 2, 3 de la mañana con sus pataditas. Es muy lindo sentirla tanto, porque se siente mucho más que con el otro embarazo. Igualmente debo admitir que tengo miedos, algunos nuevos y otros que tuve con el embarazo de Gonzi. Por ejemplo, tengo miedo a no llegar a tiempo al sanatorio. Con Gonzi fue todo tan rápido y si no fuera porque ese día yo tenía consulta con el obstetra ni me enteraba que había dilatado! Y sí, mi miedo es ese: no darme cuenta de que tengo contracciones, que dilaté, que va a nacer... Porque con Gonzalito en ningún momento tuve contracciones dolorosas, para mí era que se me ponía dura la panza nomás! Y eso que fue parto normal, o sea que el proceso fue normal en todo sentido, sólo que yo no sentía ningún dolor. Claro que en el momento del parto sentí dolor, pero fue más agotador que otra cosa.
Una hace tantos planes para el futuro: me gustaría que tenga tantas cosas que yo no pude tener, que tenga una niñez felíz, sin preocupaciones, sin miedos, que sea un NIÑO, que no tenga que crecer abruptamente como lo hice yo. Que cuando tenga 20 años piense con cariño en su niñez, que sea educado, respetuoso con las personas, uy son tantas las cosas que se me ocurren!
Para terminar quiero agradecer a Gisela por haber confiado en mí para ser la Mamística de marzo: muchas gracias, es un honor para mí!
Yo siempre quise que no haya taaanta diferencia de edad entre Gonzi y su posible hermanito/a. Y tuvimos la suerte de que sea nena así que ya estamos hechos en cuanto a la cantidad de hijos, supongo... y digo supongo porque quizás más adelante y si la situación ayuda, buscaremos un tercero. Pero me estoy
adelantando, porque para eso falta muucho!
La verdad es que debo confesarles que cuando era adolescente y no tanto, al pensar en ser madre me horrorizaba... No quería saber nada de nada, no digo nunca, pero no al menos hasta cumplir los objetivos que me había propuesto (dígase estudios, trabajo, casa, etc.) Pero eso cambió completamente cuando lo conocí a Hernán! No hacía ni un mes que estabamos juntos y ya hablábamos y planeabamos y nos imaginabamos siendo tres. Y me encantó esa imagen y me olvidé de todos mis planes! A los 9 meses de estar juntos nos enteramos que se iba a cumplir nuestro deseo (si bien no lo habíamos buscado tampoco fuimos precavidos...)
En ese momento todos los terrores que tenía antes de estar embarazada se fueron. Fue increíble! Yo tenía terror al parto, de solo pensarlo creía que iba a morir (ya sé, re exagerada yo). Pensaba que amamantarlo iba a ser super doloroso, terrible, algo insoportable! Qué equivocada estaba!!! Pensar en que el padre esté presente en el parto también me horrorizaba pero cuando llegó ese día no quise que se separe de mí un segundo. El parto fue hermoso, casi sin dolor, rápido, cansador obviamente pero es verdad lo que mi mamá me decía: "Cuando veas la carita de tu bebé se te olvidan todos los dolores". Apenas me dieron a mi bebé (después de los primeros controles) lo puse al pecho y fue la acción más natural y hermosa del mundo. Son tantas las satisfacciones que me da cada día! Claro, también hay días en que quiero huir... pero por suerte son pocos.
Ahora que estoy esperando nuevamente, es distinta la atención que le pongo a este embarazo. No sé cómo explicarlo, no es desinterés sino como que ya sé lo que me espera jaja. Igualmente la beba se hace sentir! Es mucho más inquieta que Gonzi, me despierta a las 2, 3 de la mañana con sus pataditas. Es muy lindo sentirla tanto, porque se siente mucho más que con el otro embarazo. Igualmente debo admitir que tengo miedos, algunos nuevos y otros que tuve con el embarazo de Gonzi. Por ejemplo, tengo miedo a no llegar a tiempo al sanatorio. Con Gonzi fue todo tan rápido y si no fuera porque ese día yo tenía consulta con el obstetra ni me enteraba que había dilatado! Y sí, mi miedo es ese: no darme cuenta de que tengo contracciones, que dilaté, que va a nacer... Porque con Gonzalito en ningún momento tuve contracciones dolorosas, para mí era que se me ponía dura la panza nomás! Y eso que fue parto normal, o sea que el proceso fue normal en todo sentido, sólo que yo no sentía ningún dolor. Claro que en el momento del parto sentí dolor, pero fue más agotador que otra cosa.
Una hace tantos planes para el futuro: me gustaría que tenga tantas cosas que yo no pude tener, que tenga una niñez felíz, sin preocupaciones, sin miedos, que sea un NIÑO, que no tenga que crecer abruptamente como lo hice yo. Que cuando tenga 20 años piense con cariño en su niñez, que sea educado, respetuoso con las personas, uy son tantas las cosas que se me ocurren!
Para terminar quiero agradecer a Gisela por haber confiado en mí para ser la Mamística de marzo: muchas gracias, es un honor para mí!
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