domingo, 31 de mayo de 2009

Premio Mamadera de Oro - Mayo '09



Fue un placer leer este mes todas tus experiencias. Me dió mucha alegría tenerla en Mamística y conocerte un poquito mejor. Y creo que todas pensamos igual.

No hay duda que la Mamadera de Oro de este mes fue bien ganada. Felicitaciones


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Hasta la proxima!

miércoles, 27 de mayo de 2009

Cambios

Recuerdo que cuando estaba embarazada escuchaba todo tipo de frases sobre el embarazo y la maternidad, porque al parecer todo el mundo tiene algo que decir sobre esto.

La que más me quedó grabada fue una que me dijo mi tía. Ella tiene un hijo de 23 años y una hija de 18. Me dijo "si volviera el tiempo atrás, no tendría hijos; porque una vez que tenés hijos, no tenés más paz".

En ese momento no lo entendí y me pareció un poco egoista y cruel.

Pero luego de tener a mi hija, ya con un poco mas de experiencia, me di cuenta lo que en realidad quería decir.

Porque desde que somos madres, nunca más volvemos a ser las mismas. Hay cosas que nunca más podremos volver a hacer. Ya no pensamos primero en nosotras, ya no somos el centro de nuestras vidas, en definitiva, no volvemos a tener esa paz. Y lo digo en el mejor de los sentidos, porque nos desvivimos por ellos, porque estén sanos, vestidos y limpios.

No estoy de acuerdo con que si volviera el tiempo atrás no tendría a mi hija, porque la volvería a tener mil veces más, pero es cierto que una vez que tenemos un hijo, nuestra vida cambia para siempre: cambia mil veces para mejor. Descubrimos sentimientos dentro nuestro que ni siquiera sabíamos que existían. Miramos el mundo con otros ojos, nos reconciliamos un poco con la vida. Nos descoloca en un primer momento, eso sí, tan grande responsabilidad, tan inmenso amor, ¿cómo no va a sacudir nuestro mundo? pero vale la pena, vale la pena todas las preocupaciones, los dolores, los miedos, las noches sin dormir, las esperas en los pasillos de las clínicas, la ropa sucia... es el amor de nuestras vidas. Y eso, eso es lo más maravilloso que nos pueda suceder.


Estas son mis palabras de despedida. Agradezco en el alma a Gise por darme este espacio para acompañarlas en este mes, aunque no pude hacerlo como me hubiera gustado ya que mi computadora se rompió a mitad de mes y tuve que pedir a una amiga permiso para usar la suya y venir a escribirles (gracias Andrea!).

Me encantó esta experiencia, confieso que no se me hizo nada difícil escribir sobre mi maternidad, ya que es lo mejor que me pasó en la vida y fue maravilloso que me conocieran un poco más.

Les mando cariños enormes a todas y nos seguiremos leyendo, eso seguro, ya sea en mi blog o por acá...

Mil besos.


Valen♥


lunes, 18 de mayo de 2009

Maite aprendiendo



Maite con Mickey Mouse

Mi hija es muy inteligente. Tal vez las madres no somos muy objetivas, es natural, son nuestros hijos!! No puedo ser imparcial....pero me maravillo con cada descubrimiento, cada aprendizaje, cada avance.




Tiene solo 2 años y 4 meses, y ya sabe contar hasta 10, algunos colores, las formas y los tamaños. Y la gran mayoría de eso lo ha absorbido de sus dibujos animados y programas de tv favoritos. Yo era reacia a dejarla ver demasiada televisión, tiene tanta mala fama de atrofiar mentes y demás, que no quería que se atontara. Pero todo lo contrario. Ella sola pide ver tele, y ella sola cuando se cansa, sale afuera a jugar o se pone a hacer otra cosa.



Adora su "Miky maus", su "uchurus", sus "Ijadores", "Tiger y Ni Pus"... palabras con las que casi todas las madres estamos familiarizadas.



Mi marido hace poco compró la peli Wall-e, y le gusta tanto que al menos una vez por día pide verla, aunque a los 15 minutos la deja de lado y se pone a jugar. Ya la sabe de memoria, y nosotros también... y ni hablar de cada capítulo de los dibujitos, que los canales infantiles no se cansan de repetir.



En el fondo me encanta verlos con ella, me trae nostalgias de mi propia infancia, cuando solamente una vez por día veíamos dibujitos, no existían los canales exclusivamente infantiles, pero recuerdo que en los viejos canales de aire daban algunos dibujitos a la hora de la merienda o el desayuno.



El otro día me sorprendió con un "espera, Mami", así, hablando de "tu" y no de "vos", como hablamos todos. También dice "este es para ti", y me da mucha gracia porque parece una actriz de novela mexicana.



Estar sentada con ella en mi falda, viendo dibujitos, riendo y mimándola, es uno de los mejores momentos del día.












lunes, 11 de mayo de 2009

A mi mamá

Hoy sería el cumpleaños de mi mamá, y para conmemorarla les dejo algo que le escribí hace muuuucho.

Quisiera creer que ella sabe que hoy festejo por ella.

Sueños

Me recuesto sobre un colchón de pétalos. Cierro los ojos y mientras esta oscuridad aterciopelada me envuelve, evoco tu rostro. Una oleada de recuerdos vienen a mi mientras reposan mis fatigas ¡No imaginé tantas escenas! ¿Pasaron, realmente, alguna vez? Son tantas las situaciones, tantos los gestos, tantos los sentimientos que esta noche me trae…

Me parece hermoso tu rostro, no sé si alguna vez te lo dije. Tus gestos son tan nítidos que olvido que esto es un sueño… ¿acaso no lo es? Pierdo el sentido de la realidad ¿Esto es parte de la realidad?

Ya pasó el momento que me deja solo mirarte, estoy empezando a temer alejarme de este lugar, no quiero dejar de soñar…

¿Por qué me cuesta tanto darme cuenta lo que quiero mientras estoy despierta? No logro recordar tantos colores, tantos sonidos, tantos momentos… Necesito recostarme para poder unirme a vos. Pero yo te necesito siempre.

¿Cuántas veces dije que te amo? No se si fueron las suficientes para que lleguen a tus oídos. Por las dudas acá va otra vez: TE AMO

A veces estás tan lejos que no te siento. Otras tan cerca que no te veo. Perdón. Debés gritarme para que me de cuenta que te tengo.

Pero estás en este sueño mío que nunca termina, que siempre cambia.

Una luz muy fuerte aparece… es el despertar. Estoy contenta y triste. Me voy. Pero puedo volver… El mundo es más hermoso luego de estar con vos. Hasta luego. No olvides que te amo, que te necesito. Salgo a extrañarte, a vivir nuevas experiencias, para luego volver a contártelas.

Los días son la excusa para volver de noche a hablarte. No te vayas…

Buen día…

viernes, 8 de mayo de 2009

Destilando amor



Una de las cosas más maravillosas que me ha tocado vivir desde que soy mamá, es la lactancia. Para mí fue una experiencia increíble que de mi cuerpo saliera el alimento escencial para mi hija en sus primeros meses de vida.
Pero como todo, no fue fácil...

Desde el último trimestre de mi embarazo, la obstetra me fue insistiendo para que hiciera los ejercicios para endurecer los pezones. Yo no le di mucha importancia, ya que me incomodaba , no es algo demasiado agradable, y además sabía que eso provoca contracciones. Así que en todo el embarazo, no me entrené demasiado para amamantar. Una cree o asume muchas cosas, piensa "no debe ser tan difícil", sin saber cuánto se equivoca.

Y así me fue.

Cuando nació la nena, todo bien, a la hora ya estaba prendida al pecho, mamando calostro y re tranquila. Yo feliz, pensando "si esto es amamantar, es una papa"....
Pero no sabía que todo empezaba con la bajada de la leche, al tercer o cuarto día después del parto.

Al cuarto o quinto día, tenía los pechos duros como piedras y los pezones en carne viva a tal punto que el mínimo roce de la remera era insoportable, sin mencionar las molestias del parto, la episiotomía y la falta de sueño. Cada vez que la nena mamaba yo lloraba. Me sentía fatal, culpable por tener ganas de enchufarle un biberón y acabar con ese sufrimiento. Y la que lo pasó, sabe de lo que hablo.

Pero gracias a Dios y al apoyo de mi familia no claudiqué: esos pocos días de dolor pasaron, el cuerpo se va acostumbrando a lactar y ya no hay remeras mojadas ni pechos petrificados, y todo queda en el olvido, o al menos en el recuerdo.
Maite tuvo lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y miento si digo que alguna vez me faltó la leche, y tampoco probó otra leche que no fuera la mía.

A los 18 meses la desteté por consejo de su pediatra ya que comía muy poco, y les confieso que yo lloré muchísimo más que ella, porque era la primera gran separación, el primer paso hacia su despegue...

Miro atrás y veo cuanto he aprendido, cuanto he crecido junto con mi hija en este camino, cuantas cosas que pensé que no podría superar y sin embargo.. aquí estoy!!


domingo, 3 de mayo de 2009

Un poco de mí

Buenas gente linda! Primero que nada quiero agradecer a Gise por haberme honrado con esta invitación, la verdad me da un poco de susto jeje, pero espero hacerlo bien...
Para las que no me conocen, soy Valen, tengo 26 años, soy ama de casa en estos momentos y madre de Maitena, que tiene 2 añitos y 4 meses. Vivimos en una ciudad de Córdoba llamada Río Tercero, bien "al interior del Interior", y llegamos acá por esa magia que tiene la Web, de llevarnos de una página a la otra.

Cuando me ofrecieron escribir acá, me encantó la propuesta, y al mismo tiempo me puse a pensar qué podía escribir. Hay tantas cosas que contar de la aventura diaria que es ser mamá... pero antes que nada, pensé en contar como fue mi "metamorfosis" de mujer a mujer-mamá.

Sinceramente, nunca en mi vida había pensado como sería yo como madre. Siendo hija única, nunca tuve que hacerme cargo de hermanitos, ni tampoco de otros niños porque nunca tuve carisma ni paciencia para atenderlos.
Siempre me imaginaba siendo una gran profesional, luego conocer a mi "príncipe azul" , un gran casamiento de vestido blanco (obvio) y recién después, si había tiempo, algún hijo.
Pero, tal como dijo Julie en su última entrada, la historia no está escrita... y mucho menos, como pensamos o imaginamos o nos gustaría que fuera.
Cuando conocí a mi marido, nos enamoramos y empezamos a planear una vida juntos... recién ahí sentí esas ganas de tener un hijo junto a la persona que amaba.
Así fue que fui madre, a los 24 años, estando soltera,(como sigo ahora, porque todavía convivimos "sin papeles") sin ninguna profesión concreta.
Y descubrí que mi instinto maternal, que yo creía inexistente, sólo estaba dormido. Porque desde que vi por primera vez a mi hijita, la amé, con ese amor que no se puede explicar con palabras, pero que es inmenso e incondicional. Yo creo que todas las mujeres tenemos ese instinto dormido en nuestro interior, listo a aparecer cuando somos mamis...
No soy una madre perfecta, claro, me desespero, me desanimo, río, lloro... pero por sobretodo, intento disfrutar de cada momento, cada cosa que mi hija aprende y maravillarme con sus ocurrencias, que no son pocas, ya les contaré!
Espero que este mes me ayude a que nos conozcan un poco más...
Gracias a todas!!

Mamística de mayo




Te damos la bienvenida al blog, muy ansiosas (por lo menos yo) para leer tus apuros como madre... Espero conocerte mejor mediante tus entradas. Te agradezco infinitamente que hayas aceptado la propuesta y ya me pongo a esperar tu presentación...


viernes, 1 de mayo de 2009

Continuará...

Primero quiero agradecerle infinitamente a Gise por haberme permitido contagiarlas un poco de mi locura, invitandome a escribir en este precioso blog.

Segundo, quiero dejarles mi última entrada... que es algo que me ronda en la cabecita desde hace rato.

Allá por mi adolescencia (y no tan adolescencia) no me imaginaba mamá. No me veía con panza, ni cambiando pañales, ni dando teta. No porque no me gustaran los chicos, todo lo contrario, sino porque "no me veía"... algo me hacía sentir que no estaba destinada a eso.

Pero como la vida no es lo que está escrito, sino lo que escribimos, con 23 pirulines le di un giro a la historia. Dos años después, lo hacia por segunda vez inclusive!! Y hará cosa de 9 meses tuve la desgracia de perder un tercer embarazo.

Cuando nos ven, algunas personas cercanas (y otras no tanto) me preguntan del "hermanito": los curiosos con un "¿para cuándo?" o un "¿ellas quieren?"; los desubicados con un "¿ustedes con ellas dos ya están, no?" o un "vos mejor cerrá la fábrica".

Lo curioso es que nunca me topé con alguién que me preguntara sobre el futuro de mi maternidad con las hijas que ya tengo!! Si hasta una se siente triste cuando los ve crecer, como si un pedacito de ser mamá se fuera con el pasar del tiempo... nada menos cierto, aclaro.

Con los años, las aventuras son aún más locas, las dificultades son más desafiantes, las risas son cada vez más carcajadas... una se perfecciona día a día, aprende a ser mejor mamá, se adapta a las nuevas circunstancias.


Ellas crecen y me ayudan a crecer. Crecemos y aprendemos juntas, disfrutando de cada día como si fuese aquel en el que me las dieron en brazos recién "salidas del horno" o en el cual dieron sus primeros pasos.

¿Tendremos otro bebé? ¿Cuándo? Ganas no me faltan, pero si por algún motivo decidimos no encargarlo, sé que mi futuro cómo mamá allí me espera igual: con los brazos abiertos, las manitos embadurnadas de témpera, la boca llena de migas de galletitas y un camino lleno de aventuras.

Gracias mis lagartas divinas por haberme completado la vida.
Sin ustedes esta historia no hubiese comenzado.
Por ustedes, esta historia no termina.

Un abrazo para todas de Mamushka Ju.