
Una de las cosas más maravillosas que me ha tocado vivir desde que soy mamá, es la lactancia. Para mí fue una experiencia increíble que de mi cuerpo saliera el alimento escencial para mi hija en sus primeros meses de vida.
Pero como todo, no fue fácil...
Desde el último trimestre de mi embarazo, la obstetra me fue insistiendo para que hiciera los ejercicios para endurecer los pezones. Yo no le di mucha importancia, ya que me incomodaba , no es algo demasiado agradable, y además sabía que eso provoca contracciones. Así que en todo el embarazo, no me entrené demasiado para amamantar. Una cree o asume muchas cosas, piensa "no debe ser tan difícil", sin saber cuánto se equivoca.
Y así me fue.
Cuando nació la nena, todo bien, a la hora ya estaba prendida al pecho, mamando calostro y re tranquila. Yo feliz, pensando "si esto es amamantar, es una papa"....
Pero no sabía que todo empezaba con la bajada de la leche, al tercer o cuarto día después del parto.
Al cuarto o quinto día, tenía los pechos duros como piedras y los pezones en carne viva a tal punto que el mínimo roce de la remera era insoportable, sin mencionar las molestias del parto, la episiotomía y la falta de sueño. Cada vez que la nena mamaba yo lloraba. Me sentía fatal, culpable por tener ganas de enchufarle un biberón y acabar con ese sufrimiento. Y la que lo pasó, sabe de lo que hablo.
Pero gracias a Dios y al apoyo de mi familia no claudiqué: esos pocos días de dolor pasaron, el cuerpo se va acostumbrando a lactar y ya no hay remeras mojadas ni pechos petrificados, y todo queda en el olvido, o al menos en el recuerdo.
Maite tuvo lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y miento si digo que alguna vez me faltó la leche, y tampoco probó otra leche que no fuera la mía.
A los 18 meses la desteté por consejo de su pediatra ya que comía muy poco, y les confieso que yo lloré muchísimo más que ella, porque era la primera gran separación, el primer paso hacia su despegue...
Miro atrás y veo cuanto he aprendido, cuanto he crecido junto con mi hija en este camino, cuantas cosas que pensé que no podría superar y sin embargo.. aquí estoy!!


