A colación del
post de Gise de hace unos días, vengo a compartir mi historia... mi historia online, claro.
Allá por el 2005 nos mudamos de San Miguel a Capital Federal, a unos 30 km del lugar que me vió crecer, tropezar, levantarme, formar una familia...
La nostalgia era mucha: sabia que iba a haber muchos cambios. Ya no podría caminar un par de cuadras y juntarme con mis amigas del alma a charlar toda la tarde, ya no podría tomarme un colectivo hasta la casa de mi mamá, ya no podría ir a la plaza a ver la Feria de Artesanos de los fines de semana o a tomar mi heladito favorito en la esquina de casa.
Estaba "lejos" de todo. Yo, la que de chica decia que en Capital
estaba todo, ahora no veía nada que me interesara. Y no lo voy a negar, la depre post parto ayudaba a que todo fuese más gris.
Ya en mis pagos, cuando nos aburriamos con mi marido, ibamos al cyber un rato... allí me habia anotado en varios foros de maternidad, recibía muchos datos sobre el embarazo en mis mails, etc, etc. Y cuando estando en esta casa, lejos y triste, me dejaron con la compu y acceso a internet "24/7"... se imaginarán, no?
Asi conocí a miles de mujeres como yo, que buscaban aprender a ser mejores mamás (si, porque a pesar de que muchos nos hacen creer lo contrario, los chicos no vienen con manualcito y ninguna de nosotras nace sabiendo!), con muchas de las cuales me sentí identificada. Y cultivé grandes amistades en todos estos años!
Es muy gracioso ver las caras de las personas que no están metidas "en la red" cuando les digo: "Fuimos a la casa de Fulanita, la chica del foro que te conté" o "me recomendó Mengana que use este pañal, en el grupo de mamás del que participo". Esa cara de que no entienden cómo puedo hacer tan real el contacto con las personas que, según ellos, no conozco... ¡¡¡y están tan errados!! Una se conecta con otras de una forma increible.
Hoy por hoy,
debo confesarme adicta: tengo una web de blinkies (al principio del post, una muestra), cinco blogs, dos Live Spaces y administro un foro con un grupo de amigas. Y mejor ni hablemos de Facebook!
No quiero que se asusten, aunque debo advertirles: es inevitable... una vez que le agarran el 'gustito' a todo esto, es imposible dejarlo.
Pero uno a veces olvida que del otro lado también hay personas de las malas... gente que se aprovecha de la buena voluntad de los demás para conseguir dinero, hombres que se disfrazan de 'amigos' solo si sos una mamá soltera o sola, personas que no tienen mejor cosa que hacer que ponerse a tildar a cualquier mujer de "mala mamá" porque no les cae en gracia, estafadores que proponen negocios y desaparecen con lo invertido, pedófilos que 'googlean' cosas impronunciables, etc, etc.
Y si, una se siente tan bien, que se olvida... y ellos nos lo hacen recordar a los sopapos.
Lo afortunado es que son los menos y que si somos lo suficientemente prudentes a la hora de navegar, estaremos a salvo: no entregando datos personales a desconocidos, no involucrando dinero de ninguna forma y por ninguna causa, manteniendo las fotografías a resguardo y solo para personas íntimas (por más inocentes que pensemos que son), etc.
De todas formas, puedo asegurarles que no me arrepiento de haberme topado con ninguno de ellos, ya que mi balance de estos 4 años de "e-mamá" (y un poco más también, si contamos el embarazo) es positivo.
Muy positivo...Porque nada ni nadie puede opacar lo lindo de obtener nuevas y verdaderas amistades. Mejor dicho,
e-amistades. Con 'e'... de 'extraordinarias'.