
En la vida de nuestros hijos no todo es color de rosa. En nuestra maternidad/paternidad no todo es color de rosa.
Resulta que cuando una tiene tanta información disponible (y más cuando somos primerizas) estamos atadas a esos datos que leemos, nos juegan a veces a favor, otras en contra.
Con Bodoque me pasó eso: yo leía cada día como debía avanzar un bebé de su edad y comparaba. En cosas me ponía mal, pues hasta que no lograba lo que decía el informe yo me preocupaba... y si lo hacía antes, entonces me enorgullecía... Pero realmente fue de ayuda. Gracias a esto vi que debía poner especial atención en el lenguaje, pues llegó a cumplir tres años con unas poquitas palabras no más...
Luego de un año y pico de tratamiento pudimos reducir el año y medio de retraso... es duro, hay angustia, mucho trabajo y paciencia... pero se logra superar. Mi nena sobretodo es un ejemplo de perseverancia...