Mostrando entradas con la etiqueta vivencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vivencias. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de febrero de 2010

Cuando surgen inconvenientes



En la vida de nuestros hijos no todo es color de rosa. En nuestra maternidad/paternidad no todo es color de rosa.

Resulta que cuando una tiene tanta información disponible (y más cuando somos primerizas) estamos atadas a esos datos que leemos, nos juegan a veces a favor, otras en contra.

Con Bodoque me pasó eso: yo leía cada día como debía avanzar un bebé de su edad y comparaba. En cosas me ponía mal, pues hasta que no lograba lo que decía el informe yo me preocupaba... y si lo hacía antes, entonces me enorgullecía... Pero realmente fue de ayuda. Gracias a esto vi que debía poner especial atención en el lenguaje, pues llegó a cumplir tres años con unas poquitas palabras no más...

Luego de un año y pico de tratamiento pudimos reducir el año y medio de retraso... es duro, hay angustia, mucho trabajo y paciencia... pero se logra superar. Mi nena sobretodo es un ejemplo de perseverancia...

miércoles, 27 de mayo de 2009

Cambios

Recuerdo que cuando estaba embarazada escuchaba todo tipo de frases sobre el embarazo y la maternidad, porque al parecer todo el mundo tiene algo que decir sobre esto.

La que más me quedó grabada fue una que me dijo mi tía. Ella tiene un hijo de 23 años y una hija de 18. Me dijo "si volviera el tiempo atrás, no tendría hijos; porque una vez que tenés hijos, no tenés más paz".

En ese momento no lo entendí y me pareció un poco egoista y cruel.

Pero luego de tener a mi hija, ya con un poco mas de experiencia, me di cuenta lo que en realidad quería decir.

Porque desde que somos madres, nunca más volvemos a ser las mismas. Hay cosas que nunca más podremos volver a hacer. Ya no pensamos primero en nosotras, ya no somos el centro de nuestras vidas, en definitiva, no volvemos a tener esa paz. Y lo digo en el mejor de los sentidos, porque nos desvivimos por ellos, porque estén sanos, vestidos y limpios.

No estoy de acuerdo con que si volviera el tiempo atrás no tendría a mi hija, porque la volvería a tener mil veces más, pero es cierto que una vez que tenemos un hijo, nuestra vida cambia para siempre: cambia mil veces para mejor. Descubrimos sentimientos dentro nuestro que ni siquiera sabíamos que existían. Miramos el mundo con otros ojos, nos reconciliamos un poco con la vida. Nos descoloca en un primer momento, eso sí, tan grande responsabilidad, tan inmenso amor, ¿cómo no va a sacudir nuestro mundo? pero vale la pena, vale la pena todas las preocupaciones, los dolores, los miedos, las noches sin dormir, las esperas en los pasillos de las clínicas, la ropa sucia... es el amor de nuestras vidas. Y eso, eso es lo más maravilloso que nos pueda suceder.


Estas son mis palabras de despedida. Agradezco en el alma a Gise por darme este espacio para acompañarlas en este mes, aunque no pude hacerlo como me hubiera gustado ya que mi computadora se rompió a mitad de mes y tuve que pedir a una amiga permiso para usar la suya y venir a escribirles (gracias Andrea!).

Me encantó esta experiencia, confieso que no se me hizo nada difícil escribir sobre mi maternidad, ya que es lo mejor que me pasó en la vida y fue maravilloso que me conocieran un poco más.

Les mando cariños enormes a todas y nos seguiremos leyendo, eso seguro, ya sea en mi blog o por acá...

Mil besos.


Valen♥


viernes, 8 de mayo de 2009

Destilando amor



Una de las cosas más maravillosas que me ha tocado vivir desde que soy mamá, es la lactancia. Para mí fue una experiencia increíble que de mi cuerpo saliera el alimento escencial para mi hija en sus primeros meses de vida.
Pero como todo, no fue fácil...

Desde el último trimestre de mi embarazo, la obstetra me fue insistiendo para que hiciera los ejercicios para endurecer los pezones. Yo no le di mucha importancia, ya que me incomodaba , no es algo demasiado agradable, y además sabía que eso provoca contracciones. Así que en todo el embarazo, no me entrené demasiado para amamantar. Una cree o asume muchas cosas, piensa "no debe ser tan difícil", sin saber cuánto se equivoca.

Y así me fue.

Cuando nació la nena, todo bien, a la hora ya estaba prendida al pecho, mamando calostro y re tranquila. Yo feliz, pensando "si esto es amamantar, es una papa"....
Pero no sabía que todo empezaba con la bajada de la leche, al tercer o cuarto día después del parto.

Al cuarto o quinto día, tenía los pechos duros como piedras y los pezones en carne viva a tal punto que el mínimo roce de la remera era insoportable, sin mencionar las molestias del parto, la episiotomía y la falta de sueño. Cada vez que la nena mamaba yo lloraba. Me sentía fatal, culpable por tener ganas de enchufarle un biberón y acabar con ese sufrimiento. Y la que lo pasó, sabe de lo que hablo.

Pero gracias a Dios y al apoyo de mi familia no claudiqué: esos pocos días de dolor pasaron, el cuerpo se va acostumbrando a lactar y ya no hay remeras mojadas ni pechos petrificados, y todo queda en el olvido, o al menos en el recuerdo.
Maite tuvo lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y miento si digo que alguna vez me faltó la leche, y tampoco probó otra leche que no fuera la mía.

A los 18 meses la desteté por consejo de su pediatra ya que comía muy poco, y les confieso que yo lloré muchísimo más que ella, porque era la primera gran separación, el primer paso hacia su despegue...

Miro atrás y veo cuanto he aprendido, cuanto he crecido junto con mi hija en este camino, cuantas cosas que pensé que no podría superar y sin embargo.. aquí estoy!!


domingo, 3 de mayo de 2009

Un poco de mí

Buenas gente linda! Primero que nada quiero agradecer a Gise por haberme honrado con esta invitación, la verdad me da un poco de susto jeje, pero espero hacerlo bien...
Para las que no me conocen, soy Valen, tengo 26 años, soy ama de casa en estos momentos y madre de Maitena, que tiene 2 añitos y 4 meses. Vivimos en una ciudad de Córdoba llamada Río Tercero, bien "al interior del Interior", y llegamos acá por esa magia que tiene la Web, de llevarnos de una página a la otra.

Cuando me ofrecieron escribir acá, me encantó la propuesta, y al mismo tiempo me puse a pensar qué podía escribir. Hay tantas cosas que contar de la aventura diaria que es ser mamá... pero antes que nada, pensé en contar como fue mi "metamorfosis" de mujer a mujer-mamá.

Sinceramente, nunca en mi vida había pensado como sería yo como madre. Siendo hija única, nunca tuve que hacerme cargo de hermanitos, ni tampoco de otros niños porque nunca tuve carisma ni paciencia para atenderlos.
Siempre me imaginaba siendo una gran profesional, luego conocer a mi "príncipe azul" , un gran casamiento de vestido blanco (obvio) y recién después, si había tiempo, algún hijo.
Pero, tal como dijo Julie en su última entrada, la historia no está escrita... y mucho menos, como pensamos o imaginamos o nos gustaría que fuera.
Cuando conocí a mi marido, nos enamoramos y empezamos a planear una vida juntos... recién ahí sentí esas ganas de tener un hijo junto a la persona que amaba.
Así fue que fui madre, a los 24 años, estando soltera,(como sigo ahora, porque todavía convivimos "sin papeles") sin ninguna profesión concreta.
Y descubrí que mi instinto maternal, que yo creía inexistente, sólo estaba dormido. Porque desde que vi por primera vez a mi hijita, la amé, con ese amor que no se puede explicar con palabras, pero que es inmenso e incondicional. Yo creo que todas las mujeres tenemos ese instinto dormido en nuestro interior, listo a aparecer cuando somos mamis...
No soy una madre perfecta, claro, me desespero, me desanimo, río, lloro... pero por sobretodo, intento disfrutar de cada momento, cada cosa que mi hija aprende y maravillarme con sus ocurrencias, que no son pocas, ya les contaré!
Espero que este mes me ayude a que nos conozcan un poco más...
Gracias a todas!!

miércoles, 29 de abril de 2009

Historia de una e-mamá.




A colación del post de Gise de hace unos días, vengo a compartir mi historia... mi historia online, claro.

Allá por el 2005 nos mudamos de San Miguel a Capital Federal, a unos 30 km del lugar que me vió crecer, tropezar, levantarme, formar una familia...

La nostalgia era mucha: sabia que iba a haber muchos cambios. Ya no podría caminar un par de cuadras y juntarme con mis amigas del alma a charlar toda la tarde, ya no podría tomarme un colectivo hasta la casa de mi mamá, ya no podría ir a la plaza a ver la Feria de Artesanos de los fines de semana o a tomar mi heladito favorito en la esquina de casa.

Estaba "lejos" de todo. Yo, la que de chica decia que en Capital estaba todo, ahora no veía nada que me interesara. Y no lo voy a negar, la depre post parto ayudaba a que todo fuese más gris.

Ya en mis pagos, cuando nos aburriamos con mi marido, ibamos al cyber un rato... allí me habia anotado en varios foros de maternidad, recibía muchos datos sobre el embarazo en mis mails, etc, etc. Y cuando estando en esta casa, lejos y triste, me dejaron con la compu y acceso a internet "24/7"... se imaginarán, no?

Asi conocí a miles de mujeres como yo, que buscaban aprender a ser mejores mamás (si, porque a pesar de que muchos nos hacen creer lo contrario, los chicos no vienen con manualcito y ninguna de nosotras nace sabiendo!), con muchas de las cuales me sentí identificada. Y cultivé grandes amistades en todos estos años!

Es muy gracioso ver las caras de las personas que no están metidas "en la red" cuando les digo: "Fuimos a la casa de Fulanita, la chica del foro que te conté" o "me recomendó Mengana que use este pañal, en el grupo de mamás del que participo". Esa cara de que no entienden cómo puedo hacer tan real el contacto con las personas que, según ellos, no conozco... ¡¡¡y están tan errados!! Una se conecta con otras de una forma increible.


Hoy por hoy, debo confesarme adicta: tengo una web de blinkies (al principio del post, una muestra), cinco blogs, dos Live Spaces y administro un foro con un grupo de amigas. Y mejor ni hablemos de Facebook!

No quiero que se asusten, aunque debo advertirles: es inevitable... una vez que le agarran el 'gustito' a todo esto, es imposible dejarlo.

Pero uno a veces olvida que del otro lado también hay personas de las malas... gente que se aprovecha de la buena voluntad de los demás para conseguir dinero, hombres que se disfrazan de 'amigos' solo si sos una mamá soltera o sola, personas que no tienen mejor cosa que hacer que ponerse a tildar a cualquier mujer de "mala mamá" porque no les cae en gracia, estafadores que proponen negocios y desaparecen con lo invertido, pedófilos que 'googlean' cosas impronunciables, etc, etc.

Y si, una se siente tan bien, que se olvida... y ellos nos lo hacen recordar a los sopapos.

Lo afortunado es que son los menos y que si somos lo suficientemente prudentes a la hora de navegar, estaremos a salvo: no entregando datos personales a desconocidos, no involucrando dinero de ninguna forma y por ninguna causa, manteniendo las fotografías a resguardo y solo para personas íntimas (por más inocentes que pensemos que son), etc.


De todas formas, puedo asegurarles que no me arrepiento de haberme topado con ninguno de ellos, ya que mi balance de estos 4 años de "e-mamá" (y un poco más también, si contamos el embarazo) es positivo.

Muy positivo...

Porque nada ni nadie puede opacar lo lindo de obtener nuevas y verdaderas amistades.

Mejor dicho, e-amistades. Con 'e'... de 'extraordinarias'.

martes, 21 de abril de 2009

Mamística y Mamuchas un solo corazón

El sábado muchas de las mamis cibernéticas nos juntamos a pasar la tarde entre amigas, para chusmear y comer... ¿qué otra cosa haríamos?

Un beso a todas:

lunes, 20 de abril de 2009

Mi maternidad en tiempos de la Internet



Soy una mamá cybernética, como muchas. Si algo nos identifica a las mamás actuales es que andamos con una mano meciendo la cuna y con la otra escribiendo en el blog del nene o en el foro de maternidad para preguntar, por ejemplo, si es normal que nuestro hijo/a no duerma, no hable o aun no camine...

Yo sé que muchas en este instante se están sintiendo identificadas... si es asi, señora, usted es una cyber mamá. Y si, nos toco esta suerte o no tanta. Tenemos un caudal enorme de información, grupos de madres de todos los colores y estilos, listas de correos, más información, promociones, charlas, etc, etc.

A veces es una bendición contar con santa Internet, pero a veces no tanta. Recuerdo cuando mensualmente recibía a la casilla de correo los supuestos avances de mi bebé, y yo lo comparaba renglón a renglón para identificar si mi hija crecía bien. Por suerte ahora no tengo tanto tiempo...
Debo confesar que como mamá sin mamá de algo tengo que agradecer: los foros. Si no me hubiese anotado en ellos nunca me hubiera enterado de que a muchas les pasa lo que a mi me pasa, que no soy tan mala madre y por supuesto, no hubiese tenido la contensión que solo las que vivieron o viven lo mismo te pueden dar.

Otro punto característico de nuestra era: ya los diarios infantiles no se escriben... se suben a blogs! Benditos blogs, que nos dejan expresarnos, compartir y conocer gente...

Lo raro es que recien ahora me doy cuenta de todo esto. Gracias Santa Internet, y gracias a mis compañeras de aventuras...

viernes, 6 de febrero de 2009

Trabajo y maternidad

Parece simple. En la actualidad la mayoría de las madres trabajan un rato fuera del hogar. Y si la mayoría puede, nosotras también... pero no es tan simple...

Me di cuenta que esas mujeres independientes que trabajan 8 horas fuera del hogar (y a veces más), que además estudian y van a clase de canto, esas señoras tienen algo de ayuda: las madres y suegras... ¡Me lo hubiesen avisado con tiempo señores!

Con Antara aun no había sufrido tanto, era complicado pero las opciones eran más simples... pero ahora:

Andres que trabaja afuera y hay tres días de la semana que no puedo contar con él

Mi horario de la biblio, que al salir a las 20 hs, no encuentro guardería o jardín maternal...

Antara, y su nuevo horario escolar hasta las 17 hs...

Y obviamente, esta mamística en apuros no cuenta con madre o suegra para que tapen algunos baches...

Entonces: ¿llevamos a Uli a la guardería hasta las 6?, ¿Luego los cuido en la biblioteca?, ¿Contratamos a alguien que los cuide en casa?, ¿Dejo de trabajar? (está ultima está fuera de la mesa... yo NECESITO trabajar, amo trabajar)

Hoy empieza una amiga a cuidar a Antara y ruego que todo marche bien...

No es imposible, nada lo es, pero de ahora en más no se me hagan las cocoritas las que tienen más de un par de manos... ellas no están en apuros...

Nota del editor: Esta entrada fue escrita por una madre que mientras escribía daba la teta al crio menor y trataba de entender a su primogénita que andaba necesitando algo que aun no pudo decifrar

lunes, 19 de mayo de 2008

Cuando la cigüeña llega sin ser invitada

…hay veces que nos convertimos en mamás por un error de cálculos, por olvidar la pastillita, o por que el preservativo se rompió, o el método elegido no funciono, por amor, por sexo de un día, en fin existen tantos motivos y excusas que damos… pero en fin yo creo que Dios lo quiso así, mientras otras parejas pasan por tanto por tener hijos otros desaprovechan la bendición de ser padres…
Bueno a mi me paso… la pastillita se me olvido y bueno así sin pensarlo, sin buscarlo, sin desearlo, sin esperarlo un pequeño corazoncito latía fuertemente dentro de mi! No fue el mejor momento; pues llego en el peor momento de mi vida… solo tenia 19 años tampoco era una adolescente pero tampoco estaba preparada para ser madre, más aun sabiendo la incertidumbre que estaba viviendo, muchos opinaron… muchos me rechazaron y muy pocos me apoyaron…
Es así que cuando me enteré que estaba embarazada ya tenia 19 semanas, se que estarán pensando es imposible que no se diera cuenta… pero no me di cuenta o mejor dicho no quería darme cuenta de que un nuevo ser estaba creciendo dentro de mi…
Mi menstruación seguía viniendo, mensualmente como reloj, mis pechos no crecieron pronto, y la panza chata de aquel entonces… tampoco crecía mucho, nauseas, mareos y vómitos no los conocí. Caí de cuenta de que estaba embarazada recién hasta el momento en que mi madre me miro a los ojos y me dijo:
Estás embarazada
Yo conteste: imposible pues sigo menstruando…
Cuanta razón tenía mi madre, pero yo estaba ciega o mejor dicho no quería ver… lo que en ese momento me estaba pasando… Hubo “amigos” que me aconsejaron que era lo mejor que no podía tener un bebe en ese momento, hubo situaciones que casi me hacen tirar la toalla situaciones en su momento demasiado difíciles de afrontar un incertidumbre total, tantas dudas y lo peor estaba sola… él se entero y me apoyo en todo aun sabiendo que tal vez nunca conocería a su hijo… Pero entre los dos decidimos que nuestro hijo tenia que nacer… y que seria la representación viviente del gran amor que en ese entonces sentíamos los dos, un amor puro y sincero...
Es así como a pesar de todos los momentos difíciles que me toco vivir decidí tener a mi hijo que hoy es el sol que alumbra diariamente mi vida… no importa que el cielo este nublado, no importa que el día este gris yo tengo mi sol que ilumina mi vida..
Mentiría si digo que no tuve dudas y que no pensé en hacer lo peor, lo pensé y hasta hice averiguaciones, pero el amor que este pequeñito me hizo sentir en el momento que por ves primera escuche su corazón, lo pudo todo! Y a partir de allí mis dudas se disiparon, estaba más que segura de lo que quería! Y quería tener a mi hijo!
Fue un parto duro, pero no dolió el parto, si no el después… él tuvo que viajar a los dos días de haber nacido mi niño.. Otra vez sola? No tanto porque me quede en casa de mi madre y bueno en ese entonces mi padre estaba muy enojado conmigo por lo cual no me hablaba, ni siquiera me miraba… y menos a su primer nieto; que duro, cuanto dolor…
Hasta que él regreso, nos fuimos a vivir solos y muy pronto ya estaba preparando las maletas para ir a vivir al otro lado del océano; a un país distinto pero esta vez ya no estaba sola tenia a mi pequeño hijo muy junto a mi, viajamos los dos mi hijo y yo a Líbano llegamos y toda una familia nos esperaba con abrazos, besos, cariño de familia que en ese momento tanto necesitaba… pues fueron a despedirme del aeropuerto mi madre, mi hermana, mi tía y nadie más, viví 9 meses maravillosos, hasta que decidí volver a mi tierra a mi país, solo porque la guerra estaba empezando y no quería ese futuro incierto para mi hijo…
Hoy miro atrás y me digo cuantas cosas alguien puede hacer por amor, hasta donde puede el amor hacernos llegar...
Nada es fácil pero tampoco nada es imposible cuando uno realmente quiere algo y lo quiere de corazón, para ser madre si te pones a pensar nunca llegará el momento ideal, siempre hay un pero…
Por mas libros y cursos que una dé nunca es suficiente porque cada persona es un ser único y especial y el instinto, intuición, amor de madre todo lo puede!
Photobucket