Recuerdo que cuando estaba embarazada escuchaba todo tipo de frases sobre el embarazo y la maternidad, porque al parecer todo el mundo tiene algo que decir sobre esto.
La que más me quedó grabada fue una que me dijo mi tía. Ella tiene un hijo de 23 años y una hija de 18. Me dijo "si volviera el tiempo atrás, no tendría hijos; porque una vez que tenés hijos, no tenés más paz".
En ese momento no lo entendí y me pareció un poco egoista y cruel.
Pero luego de tener a mi hija, ya con un poco mas de experiencia, me di cuenta lo que en realidad quería decir.
Porque desde que somos madres, nunca más volvemos a ser las mismas. Hay cosas que nunca más podremos volver a hacer. Ya no pensamos primero en nosotras, ya no somos el centro de nuestras vidas, en definitiva, no volvemos a tener esa paz. Y lo digo en el mejor de los sentidos, porque nos desvivimos por ellos, porque estén sanos, vestidos y limpios.
No estoy de acuerdo con que si volviera el tiempo atrás no tendría a mi hija, porque la volvería a tener mil veces más, pero es cierto que una vez que tenemos un hijo, nuestra vida cambia para siempre: cambia mil veces para mejor. Descubrimos sentimientos dentro nuestro que ni siquiera sabíamos que existían. Miramos el mundo con otros ojos, nos reconciliamos un poco con la vida. Nos descoloca en un primer momento, eso sí, tan grande responsabilidad, tan inmenso amor, ¿cómo no va a sacudir nuestro mundo? pero vale la pena, vale la pena todas las preocupaciones, los dolores, los miedos, las noches sin dormir, las esperas en los pasillos de las clínicas, la ropa sucia... es el amor de nuestras vidas. Y eso, eso es lo más maravilloso que nos pueda suceder.
Estas son mis palabras de despedida. Agradezco en el alma a Gise por darme este espacio para acompañarlas en este mes, aunque no pude hacerlo como me hubiera gustado ya que mi computadora se rompió a mitad de mes y tuve que pedir a una amiga permiso para usar la suya y venir a escribirles (gracias Andrea!).
Me encantó esta experiencia, confieso que no se me hizo nada difícil escribir sobre mi maternidad, ya que es lo mejor que me pasó en la vida y fue maravilloso que me conocieran un poco más.
Les mando cariños enormes a todas y nos seguiremos leyendo, eso seguro, ya sea en mi blog o por acá...
Mil besos.
Valen♥


