jueves, 26 de junio de 2008

Un poco de mi

Los que me leen, me conocen un poco como madre. Aceptando, claro, que soy yo la que decido qué y cuándo contar. También soy gruñona y me gustaría tener más paciencia con mis pequeñas leonas, aunque hay personas de mi entorno cercano que difieren de esta opinión mía. Mi amiga Aurora me confesó no hace mucho que le gustaría tener la paciencia (carita de sorpresa que puse cuando lo dijo) que tengo yo con los niños y mi vecina Pepi comentó que envidia la relación que mantengo con mis hijas, íntima, directa, confiada, como si de un grupo de amigas fuéramos. Pero mis hijas son eso... mis hijas, no mis amigas y yo soy su madre; tal vez la razón de esa confianza es que siempre creí que si quieres que alguien confíe en ti, eres tú quien primero debes dar esa confianza, confesando tus propios errores. Nunca tuve ese tipo de relación con mi padre y me prometí que mis hijas creerían en mi porque yo respetaría sus propias ideas aunque difirieran de las mías. Hasta ahora he cumplido, aunque con Estel en plena adolescencia e Ithilien rozándola, sigo con mi miedo a no saber enfrentarme a auténticos problemas.

Pero también soy mujer... y mujer enamorada por más señas. Y hoy quería contaros un poco más de mi, como mujer, como persona, como ser humano con una personalidad definida y que ha tardado casi cuarenta años en aceptarse tal y como es.


Escrito el 6 de febrero del 2006.

Mimos

Me gusta mimar.

Me gusta mirar y dejar caer una caricia con el dorso de mi mano en la mejilla. Me gusta dar un beso en el cuello. Me gusta abrazar por la espalda cuando menos me esperan. Me gusta decir un "te quiero" diez veces seguidas. Me gusta escribir una carta. Me gusta dedicar una canción.

Y me gusta que me mimen también, claro, pero me gusta sobre todo, observar las reacciones cuando mimo.

Pero las personas somos distintas.

Hay personas que consideran los mimos un absurdo anacrónico, solo aptos para niños (y en ocasiones, sólo para bebés). Hay personas que no miman porque sencillamente, no les sale, no les han educado en ellos. Hay personas que consideran los mimos como una forma de conquistar a una pareja y una vez consiguido, los olvidan.

Hay personas, a las que sencillamente, les repatéan que los mimen, sin más.

Y todos tenemos derecho a que respeten nuestra forma de ser, nuestras decisiones.

Los problemas surgen cuando usamos los mimos a nuestra conveniencia y después olvidamos. Cuando sólo nos acordamos de mimar si necesitamos algo a cambio: "el sábado le prometí salir pero es el partido y quiero verlo con mis amigos... la mimo un poquito, unos besitos por aquí, un que bien te sienta ese vestido por allá y cuando esté contenta, le digo lo del partido". Cuando una persona que necesita recibir mimos, se tropieza con una pareja que los considera absurdos. O cuando la persona que necesita mimar para demostrar un amor, le cortan con un: "No hace falta que me digas que me quieres cada 5 minutos, ya lo sé... Así que tampoco esperes que yo te lo diga".

Como siempre, la solución está en el respeto mutuo, pero aunque todos lo sabemos... ¡qué nos cuesta aplicarlo!.

Como ya he declarado antes, soy una persona muy mimosa, es necesidad mía, demostrar constantemente mi amor. Reconozco que a algunas personas puedo resultarle pueril o inmadura... incluso pesada. Pero tengo la enorme suerte de haberme enamorado de una persona que necesita de los mimos tanto como yo.

Así que como el que avisa, no es traidor, que nadie se asuste si al tropezar con nosotros, nos encuentran hablandonos como niños pequeños, con piropos constantes o dándonos miles de besos.

Me gusta mimar.

Y a mi caballero le gusta mimarme. Me considero una maia muy afortunada.

Y como éste post va de mimos... os mando un buen montón para todos vosotros, de esta maia empalagosa y besucona.

Nota: Los mimos no son necesarios para vivir, pero si son capaces de dejarnos una sonrisa en la cara ¿por qué no darlos con más frecuencia? al fin y al cabo, son gratis.

2 comentarios:

Liz dijo...

Wen, que lindo que seas una mujer muy mimosa, a mi tbn me encanta mimar y que me mimen... a quien no? aunque lo niegueeeennnn... jaja. A veces creo que mi bebé esta harto de recibir tants besitos y abrazos de su mami... ha de pensar "que densa que sos mami" jaja... ;)

Besotes y abrazotes desde Asunción, Paraguay, españolisima amiga.

TQM

Ro dijo...

-wow cuatna verdad en tus palabras amiga mia!! y si todos de alguna forma somos pero creo que más necesitamos mimos! un abrazo o un beso una caricia cuanto bien nos puede hacer!!
Besitos mimosos!!