sábado, 20 de junio de 2009

Mis amigas, mis hermanas

Hace días que busco inspiración o algo que contar pero, sin darme cuenta, lo que realmente buscaba es cómo contar lo que me pasa.
Llevo días triste por algo que, en verdad, es una bendición.

Durante toda mi vida busqué gente con la que sentir algo especial, amigas "para siempre", pero esto no llegaba y sufrí mucho por ello. Pero cuando el Islam entró en mi vida lo hizo como un soplo de aire fresco, algo que me quitó muchos pesos de encima y me lavó con agua limpia y clara. Junto con todo eso me trajo 4 personas maravillosas: mis amigas, mis hermanas.
Ninguna musulmana, todas conversas casi a la vez. 5 corazones movidos por lo mismo. ¿Os imaginais lo que puede llegar a unir eso? Fue una étapa taaan especial de mi vida... Con ellas al lado todo era más fácil, todo más bonito.

Yo me casé pronto y me quedé a vivir aquí en Barcelona. Ellas estuvieron una temporada viviendo también aquí. Pasamos nuestro primer Ramadán, nuestras primeras aventuras en tarikat y como musulmanas. Cada vez más unidas por dentro pero más separadas por fuera.

Ahora dos de ellas en Valencia, una en Alemania con su bebé de 4 meses y otra, que dió a luz hace casi dos meses, en San Sebastian.
Es normal que cada una tome su vida, que el tiempo nos situe en un extremo diferente, pero las echo tanto de menos...

Fui la primera en casarme y ser mamá por lo que no podían entender realmente como me sentía pero, aún así, estaban ahí. Siempre han estado ahí y sé que siempre lo estarán.

Ahora mismo tengo los ojos cristalinos y es que las necesito mucho. La Vida ha unido nuestros corazónes de una manera tan fuerte que los kilómetros no hacen huella; las pequeñas discursiones se evaporan; la ausencia de voz no hace eco.

Ojalá las tuviera cerca para mirarlas a los ojos y darles un abrazo. Entonces, nos sentaríamos en algún banco de un bonito parque y, con nuestros bebés en brazos, nos reiríamos como lo hacemos siempre que estamos juntas. Ojalá...

4 comentarios:

Cecilia y Abril dijo...

Querida Farah, conozco "de oído" tu situación por que viviendo en Abu Dhabi conocí a Fátima, musulmana conversa, de Costa Rica. Con ella aprendí muchísimo sobre tu religión y el poder compararlas con el cristianismo fue totalmente enriquecedor.
Mas allá de eso, el ser latinoamericanas y estar lejos de nuestras raíces fue lo que nos unió.
Comparto con vos este sentimiento de vacío, de soledad, que sentís cuando alguien tan cercano se va de tu lado (o en mi caso, yo fui la que se fue de Argentina); alguien con quien compartir estos momentos tan fuertes e imborrables de nuestra vida.
Farah, te entiendo, te comprendo y he sentido lo mismo que vos...Duele pero ellas seguirán siendo tus amigas por siempre. Sólo depende de uds. y de las ganas que tengan de seguir conservando esta amistad.
Siempre digo: la amistad no se agradece, se corresponde y trato de actuar en consecuencia.
Gracias por tu relato...Me sentí totalmente identificada con vos.

Gisela Ibarra dijo...

Farah, yo no me fui a ningún lado pero a pesar de eso yo te entiendo. Entiendo esa sensación de soledad y no poder compartirla con alguien cercana.
Cuando quedé embarazada de Antu entre al maravilloso mundo de los foros y ahi conoci mamás que ahora son mi soporte. No se que haría sin ellas.
Aprobecho para saludarlas, amigas mias, las quiero mucho

Cecilia y Abril dijo...

Gise, para mi tambien es sumamente importante la red de ciber-amigas-mamis que conoci a partir de vivir lejos y de la necesidad de compartir mi embarazo con alguien mas que no fuera solo mi marido.
Las quiero muchisimo a todas y lo saben...

Farah dijo...

Q bien q podamos compartir estos sentimientos porq nos ayudan a comprendernos mejor y ayudarnos mutuamente.
Para mi la red cyber-mamas, como decis, ha sido basica porq hasta ayer, como quien dice, no he podido retomar mi "vida social" y aun asi d una manera suave y muuuuy poca gente queda. Asi q gracias a internet pude encontrar apoyo, risas y compañia.
Un besito para las 2